domingo, 25 de mayo de 2008

Ambición

Acabo de terminar un paseo en bicicleta acompañado por parte de mi tropa casera. Lo acabo de hacer en una ciudad europea que no necesito citar para lo que pretendo comunicar.

Que suerte disponer de espacios reservados para peatones, patinadores y ciclistas en lugares de la propia ciudad y en sitios próximos a lugares de ocio y de belleza paisajística. Ver a parejas, grupos o familias recorrer largas distancias pedaleando, caminando o patinando al tiempo que disfrutando de las bellezas de su ciudad y hacerlo con seguridad y dentro de un respeto por parte de los conductores de turismos y autobuses, es un lujo. Un privilegio.

Demuestra muchas cosas, aunque solo me referiré a dos de ellas.

Es un síntoma de una ciudadanía nada preocupada de aparentar o del qué dirán. Es una ciudadanía libre en el más amplio sentido de la palabra.

Y también es una consecuencia de la apuesta decidida de regidores y gobernantes ambiciosos.

Lo que necesitamos es ambición de conquistas en el campo social pero también en calidad de vida. Ambición de contar con dotaciones que nos permitan parecernos a las ciudades que nos llevan ventaja en ello, pero que sobre todo caminan en la buena dirección desde hace tiempo.

En Lugo falta ambición. No podemos conformarnos solamente con fiestas y banquetes. Necesitamos apostar por la salud, el disfrute del medio natural del que disponemos, por la actividad deportiva bien entendida y por respetarnos como personas.

Para que esto sea no sólo posible, sino más fácil, necesitamos gobernantes que apuesten decididamente por este camino. Sin titubeos, sin planteamientos raquíticos que sólo miran a la rentabilidad política, que solo actúan pensando en el corto plazo y renuncian al futuro de las generaciones venideras.

Necesitamos una auténtica ambición colectiva.


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Ambición

Acabo de terminar un paseo en bicicleta acompañado por parte da miña tropa caseira. Acáboo de facer nunha cidade europea que non necesito citar para o que pretendo comunicar.

Que sorte dispor de espazos reservados para peóns, patinadores e ciclistas en lugares da propia cidade e en sitios próximos a lugares de lecer e de beleza paisaxística. Ver a parellas, grupos ou familias percorrer longas distancias pedaleando, camiñando ou patinando á vez que gozando das belezas da súa cidade e facelo con seguridade e dentro dun respecto por parte dos condutores de turismos e autobuses, é un luxo. Un privilexio.

Demostra moitas cousas, aínda que só referireime a dúas delas.

É un síntoma dunha cidadanía nada preocupada de aparentar ou do que dirán. É unha cidadanía libre no máis amplo sentido da palabra.

E tamén é unha consecuencia da aposta decidida de rexedores e gobernantes ambiciosos.

O que necesitamos é ambición de conquistas no campo social pero tamén en calidade de vida. Ambición de contar con dotacións que nos permitan parecernos ás cidades que nos levan vantaxe niso, pero que sobre todo camiñan na boa dirección desde fai tempo.

En Lugo falta ambición. Non podemos conformarnos soamente con festas e banquetes. Necesitamos apostar pola saúde, o goce do medio natural do que dispomos, pola actividade deportiva ben entendida e por respectarnos como persoas.

Para que isto sexa non só posible, senón máis fácil, necesitamos gobernantes que aposten decididamente por este camiño. Sen titubeos, sen formulacións raquíticas que só miran á rendibilidade política, que só actúan pensando no curto prazo e renuncian ao futuro das xeracións vindeiras.

Necesitamos unha auténtica ambición colectiva.

lunes, 19 de mayo de 2008

Cien años de "El Progreso"

Acabo de leer la noticia: “Correos pone en circulación un sello que conmemora el centenario de El Progreso”. Me sirve para recordar los múltiples actos y eventos que, en los últimos meses, ponen de manifiesto la importancia de cumplir cien años como periódico. Si como personas es complicado llegar a esta edad, en el mundo de los diarios empieza a resultar todavía más difícil alcanzarla, pues la globalización y las nuevas tecnologías, especialmente el gran descubrimiento de Internet, convierten en gesta el conseguir lanzar cada día del año, durante cien años, un periódico en una capital de provincias del noroeste de España.

Lo del sello es una muestra más de reconocimiento, de cariño hacia algo muy nuestro.

Todos cuantos intervienen en los distintos actos conmemorativos de este centenario acaban evocando recuerdos de sus niñez, de cómo llegaba el periódico a casa, de cómo unos y otros estaban pendientes de lo que decían sus páginas, del de la sociedad española, yo diría que fundamentalmente de la lucense, de los últimos cien años.

Una sociedad que se caracteriza por no tener una autoestima destacable, que en ocasiones roza el conformismo y la falta de reivindicaciones hacia sus dirigentes, necesita de líderes y de medios de comunicación que enfoquen en positivo, lógicamente sin faltar a la verdad, el devenir de sus días.

Un periódico como El Progreso puede y debe contribuir a elevar esa autoestima, a destacar las cuestiones positivas que encontramos en Lugo y su provincia. No se trata de ocultar los errores, las carencias o la falta de logros. Sólo, y nada menos, se trata de mantener un hilo conductor, un denominador común en el enfoque de las noticias, que rezumen optimismo, en priorizar lo importante sobre lo banal, en apoyar las iniciativas que supongan progreso. Sé que no es fácil porque estamos en un mundo donde lo que vende es el chascarrillo, la crítica ácida y la descalificación frente al aplauso y reconocimiento de los aciertos, vengan de donde vengan. Por eso en estas fechas tan entrañables, me sumo a las muchas felicitaciones y homenajes que nuestro diario recibe y, al mismo tiempo, lo hago con un deseo de que en los próximos cien años predominen las noticias que supongan el despertar de nuestra sociedad hacia miras y cotas de superación.


Es mi deseo, seguro que compartido


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Cen anos de "El Progreso"

Acabo de ler a noticia: "Correos pon en circulación un selo que conmemora o centenario do Progreso". Sérveme para recordar os múltiples actos e eventos que, nos últimos meses, pon de manifesto a importancia de cumprir cen anos como periódico. Se como persoas é complicado chegar a esta idade, no mundo dos diarios empeza a resultar aínda máis difícil alcanzala, pois a globalización e as novas tecnoloxías, especialmente o gran descubrimento de Internet, converten en xesta o conseguir lanzar cada día do ano, durante cen anos, un xornal nunha capital de provincias do noroeste de España.

O do selo é unha mostra máis de recoñecemento, de agarimo cara a algo moi noso.

Todos cantos interveñen nos distintos actos conmemorativos deste centenario acaban evocando recordos das súas nenez, de como chegaba o xornal a casa, de como uns e outros estaban pendentes do que dicían as súas páxinas, do da sociedade española, eu diría que fundamentalmente da lucense, dos últimos cen anos.

Unha sociedade que se caracteriza por non ter unha autoestima destacable, que en ocasións roza o conformismo e a falta de reivindicacións cara aos seus dirixentes, necesita de líderes e de medios de comunicación que enfoquen en positivo, loxicamente sen faltar á verdade, o devir dos seus días.

Un xornal como O Progreso pode e debe contribuír a elevar esa autoestima, a destacar as cuestións positivas que atopamos en Lugo e a súa provincia. Non se trata de ocultar os erros, as carencias ou a falta de logros. Só, e nada menos, trátase de manter un fío condutor, un denominador común no enfoque das noticias, que rezumen optimismo, en priorizar o importante sobre o banal, en apoiar as iniciativas que supoñan progreso. Sei que non é fácil porque estamos nun mundo onde o que vende é o chascarrillo, a crítica aceda e a descualificación fronte ao aplauso e recoñecemento dos acertos, vingan de onde vingan. Por iso nestas datas tan entrañables, súmome ás moitas felicitacións e homenaxes que o noso diario recibe e, ao mesmo tempo, fágoo cun desexo de que nos próximos cen anos predominen as noticias que supoñan o espertar da nosa sociedade cara a miras e cotas de superación.

É o meu desexo, seguro que compartido.

lunes, 12 de mayo de 2008

Disculpas de mal pagador

Durante el ultimo Pleno y también en los últimos días se han escuchado justificaciones y disculpas desde el gobierno municipal, especialmente desde la propia alcaldía, para justificar la falta de aciertos, proyectos y lo que es peor, para echar la culpa de los errores del gobierno municipal a los anteriores dirigentes o como siempre al Partido Popular.

Parecen olvidar que gobiernan en esta ciudad desde hace 9 años y que la Xunta de Galicia y el gobierno de la Nación tienen presidentes socialistas también desde hace años.

Ahora resulta que los problemas derivados de adjudicar un buen numero de pisos a personas de etnia gitana en el mismo bloque y por tanto en un mismo barrio, formando nuevos guetos que no desean ni los propios gitanos, o a numerosas familias marroquíes o de otros países, es culpa del PP porque el decreto por el que se rigen estas adjudicaciones tiene su origen en años en que gobernaba este Partido.

¿Eran en aquellos años las mismas circunstancias en lo referente al número de inmigrantes que habitaban entre nosotros? ¿Acaso no han tenido tiempo los actuales gobernantes de adaptar estas leyes a las nuevas circunstancias?

Claro que no han tenido tiempo, porque se han dedicado a otros menesteres y ahora, cuando surge el problema, es más fácil echarle la culpa al que gobernaba antes. Faltaría más.

Lo mismo ocurre con los 9 años que llevan para aprobar el PXOM, o los 10 desde que se aprobó un concurso de ideas para la construcción de un auditorio en Lugo, y que ahora vuelven a convocar para empezar de cero. Todo es culpa el PP.

Disculpas de mal pagador.

Desculpas de mal pagador


Durante o ultimo Pleno e tamén nos últimos días escoitáronse xustificacións e desculpas desde o goberno municipal, especialmente desde a propia alcaldía, para xustificar a falta de acertos, proxectos e o que é peor, para botar a culpa dos erros do goberno municipal aos anteriores dirixentes ou como sempre ao Partido Popular.

Parecen esquecer que gobernan nesta cidade desde fai 9 anos e que a Xunta de Galicia e o goberno da Nación teñen presidentes socialistas tamén desde hai anos.

Agora resulta que os problemas derivados de adxudicar un bo numero de pisos a persoas de etnia xitana no mesmo bloque e xa que logo nun mesmo barrio, formando novos guetos que non desexan nin os propios xitanos, ou a numerosas familias marroquís ou doutros países, é culpa do PP porque o decreto polo que se rexen estas adxudicacións ten a súa orixe en anos en que gobernaba este Partido.

Eran naqueles anos as mesmas circunstancias no referente ao número de inmigrantes que habitaban entre nós? Seica non tiveron tempo os actuais gobernantes de adaptar estas leis ás novas circunstancias?

Claro que non tiveron tempo, porque se dedicaron a outros mesteres e agora, cando xorde o problema, é máis fácil botarlle a culpa ao que gobernaba antes. Faltaría máis.

O mesmo ocorre cos 9 anos que levan para aprobar o PXOM, ou os 10 desde que se aprobou un concurso de ideas para a construción dun auditorio en Lugo, e que agora volven convocar para empezar de cero. Todo é culpa o PP.

Desculpas de mal pagador.

domingo, 4 de mayo de 2008

Volver a empezar

Alguien recién llegado a Lugo, o que viva entre nosotros desde hace pocos años, pensará que la historia del nuevo Auditorio acaba de empezar, que se están dando los primeros pasos para que Lugo cuente con una dotación necesaria e irrenunciable. Nada más lejos de la realidad. Muchos de los que vivimos en Lugo, al menos desde hace 11 años, cuando nos enteramos el pasado sábado que “el nuevo proyecto se elegirá después de este verano” pensamos en volver a empezar. Volver a empezar 11 años después.

Once años después de haberse convocado un concurso de ideas con sus correspondientes premios, entre ellos el de encargar un proyecto para construir un Auditorio en el antiguo cuartel de San Fernando. En pleno y céntrico casco histórico de Lugo.

Ahora, la gran noticia que hace que los regidores municipales y la Consellería de Política Territorial, muestren su “satisfacción”, es que después de que pasase más de una década se vuelva a convocar lo que ya fue convocado, fallado, premiado y pagado.

Sí pagado. Ya teníamos no sólo un arquitecto ganador de un concurso de ideas, sino un arquitecto lucense, Marcos Parga, autor de un Proyecto, redactado y entregado. De un proyecto de Auditorio para Lugo. También teníamos un compromiso con la Xunta para dirigir unas obras con sus correspondientes honorarios.

No sé si alguien dará explicaciones de quién es responsable de todo el dinero y tiempo gastado hasta la fecha. Seguro que no.

Seguirán mostrando satisfacción por volver a empezar una tramitación que ya habíamos pagado todos con nuestro dinero. Por encargar un anteproyecto para construir un Auditorio con idéntica capacidad a la que tenemos en una antigua nave de Frigsa, y eso que en la parcela elegida no existen limitaciones ni cortapisas previas.

Lugo, una vez más, vuelve a empezar un proyecto, vuelve a deshacer el camino andado. Un paso adelante dos atrás. Triste balance.


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Volver empezar


Alguén recentemente chegado a Lugo, ou que viva entre nós desde fai poucos anos, pensará que a historia do novo Auditorio acaba de empezar, que se están dando os primeiros pasos para que Lugo conte cunha dotación necesaria e irrenunciable. Nada máis lonxe da realidade. Moitos dos que vivimos en Lugo, polo menos desde fai 11 anos, cando nos decatamos o pasado sábado que "o novo proxecto elixirase logo deste verán" pensamos en volver empezar. Volver empezar 11 anos despois.

Once anos logo de haberse convocado un concurso de ideas cos seus correspondentes premios, entre eles o de encargar un proxecto para construír un Auditorio no antigo cuartel de San Fernando. En pleno e céntrico casco histórico de Lugo.

Agora, a gran noticia que fai que os rexedores municipais e a Consellería de Política Territorial, mostren a súa ?satisfacción?, é que despois de que pasase máis dunha década vólvase a convocar o que xa foi convocado, fallado, premiado e pago.

Si pago. Xa tiñamos non só un arquitecto gañador dun concurso de ideas, senón un arquitecto lucense, Marcos Parga, autor dun Proxecto, redactado e entregado. Dun proxecto de Auditorio para Lugo. Tamén tiñamos un compromiso coa Xunta para dirixir unhas obras cos seus correspondentes honorarios.

Non se se alguén dará explicacións de quen é responsable de todo o diñeiro e tempo gastado ata a data. Seguro que non.

Seguirán mostrando satisfacción por volver empezar unha tramitación que xa pagaramos todos co noso diñeiro. Por encargar un anteproxecto para construír un Auditorio con idéntica capacidade á que temos nunha antiga nave de Frigsa, e iso que na parcela elixida non existen limitacións nin molestias previas.

Lugo, unha vez máis, volve empezar un proxecto, volve desfacer o camiño andado. Un paso adiante dous atrás. Triste balance.

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