miércoles, 27 de enero de 2010

In Spain we trust

Así reza el anuncio publicitario que está pagando el gobierno español en los principales diarios económicos internacionales, y viene a decir en nuestro idioma que “Confiamos en España”. No es casualidad, sino una estrategia de contraataque para suavizar y, si es posible, contrarrestar la información política y económica que esos mismos medios dedican a la labor del Presidente Zapatero en España y como presidente de turno de la UE. Es una planificación para salir al paso de tantas críticas: muchos viajes y publicidad. The Economist, The Wall Street Journal, The Banker, The Financial Times, entre otros, han sido contundentes y unánimes en sus conclusiones. Todos ellos mostraron sus dudas ante los modos y maneras del gobierno español para hacer frente a una crisis que precisamente en España será más larga y dolorosa que en el resto de la Unión Europea.
Fue The Economist quien comenzó publicando un monográfico sobre España titulado “La fiesta se acabó”, para mas tarde afirmar que nos habíamos convertido en el hermano pobre de Europa. En este artículo se cuestionan seriamente las opciones de recuperación al tiempo que se critica la gestión de la Ministra Salgado. En conclusión: la sensación general en Europa es de que España no es el socio en quien confiar para llevar el timón comunitario.
Este mal comienzo de la Presidencia europea para Zapatero coincide con las críticas internas dentro del PSOE y los comentarios de algunos de sus líderes, especialmente de la llamada vieja guardia, cada vez menos disimulados hacia el actual presidente. Así, hace pocas fechas, Felipe González no se cortaba un pelo: en una reunión con empresarios en Sevilla, según publican algunos medios de comunicación, dijo textualmente que a Zapatero “el síndrome de la Moncloa le afectó a los dos años”. Según estas mismas informaciones son muchos los que ya no soportan a Zapatero. Por si esto fuera poco las encuestas reflejan una importante bajada en intención de votos y nos dicen que el 70% de los entrevistados confían poco o nada en el presidente español.
Y, para finalizar, para más INRI, en otro titular se lee que las multinacionales no ven España como destino atractivo para invertir. Entre otras razones, estarían la falta de seguridad jurídica, nuestra fiscalidad y normativa laboral; pero de esto prometo escribir otro día.
Lo que menos me preocupa es si nuestro gobierno tiene buena o mala prensa en el exterior. Lo que nos tiene en vilo seriamente al conjunto de la sociedad española es si las medidas tardías que se están aplicando en España para salir de la crisis son efectivas, o si, por el contrario continúan por el camino equivocado y harán más difícil, si cabe, la recuperación de nuestro país. Cada mes de retraso supone incrementar nuestra desventaja respecto a países que, con medidas eficaces rechazadas por ZP, están consiguiendo salir del pozo y afrontar el futuro con la ilusión y el optimismo que aquí solo existe en los discursos oficiales.


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In Spain we trust

Así reza o anuncio publicitario que está pagando o goberno español nos principais diarios económicos internacionais, e vén dicir no noso idioma que "Confiamos en España". Non é casualidade, senón unha estratexia de contraataque para suavizar e, se é posible, contrarrestar a información política e económica que eses mesmos medios dedican ao labor do Presidente Zapatero en España e como presidente de quenda da UE. É unha planificación para saír ao paso de tantas críticas: moitas viaxes e publicidade. The Economist, The Wall Street Journal, The Banker, The Financial Times, entre outros, foron contundentes e unánimes nas súas conclusións. Todos eles mostraron as súas dúbidas ante os modos e xeitos do goberno español para facer fronte a unha crise que precisamente en España será máis longa e dolorosa que no resto da Unión Europea.
Foi The Economist quen comezou publicando un monográfico sobre España titulado "A festa acabouse", para mais tarde afirmar que nos convertemos no irmán pobre de Europa. Neste artigo cuéstionanse seriamente as opcións de recuperación á vez que se critica a xestión da Ministra Salgado. En conclusión: a sensación xeral en Europa é de que España non é o socio en quen confiar para levar o temón comunitario.
Este mal comezo da Presidencia europea para Zapatero coincide coas críticas internas dentro do PSOE e os comentarios dalgúns dos seus líderes, especialmente da chamada vella garda, cada vez menos disimulados cara ao actual presidente. Así, fai poucas datas, Felipe González non se cortaba un pelo: nunha reunión con empresarios en Sevilla, segundo publican algúns medios de comunicación, dixo textualmente que a Zapatero "a síndrome da Moncloa afectoulle aos dous anos". Segundo estas mesmas informacións son moitos os que xa non soportan a Zapatero. Por se isto fose pouco as enquisas reflicten unha importante baixada en intención de votos e dinnos que o 70% dos entrevistados confían pouco ou nada no presidente español.
E, para finalizar, para máis INRI, noutro titular lese que as multinacionais non ven España como destino atractivo para investir. Entre outras razóns, estarían a falta de seguridade xurídica, a nosa fiscalidade e normativa laboral; pero disto prometo escribir outro día.
O que menos me preocupa é se o noso goberno ten boa ou mala prensa no exterior. O que nos ten en albas seriamente ao conxunto da sociedade española é se as medidas tardías que se están aplicando en España para saír da crise son efectivas, ou se, pola contra continúan polo camiño equivocado e farán máis difícil, se cabe, a recuperación do noso país. Cada mes de atraso supón incrementar a nosa desvantaxe respecto de países que, con medidas eficaces rexeitadas por ZP, están conseguindo saír do pozo e afrontar o futuro coa ilusión e o optimismo que aquí só existe nos discursos oficiais.

martes, 12 de enero de 2010

Reyes y Rebajas

Hoy como es costumbre debería escribir sobre algo “leído por ahí”, pero no lo haré porque quiero plasmar mi impresión sobre dos acontecimientos de reciente actualidad y que nos afectan a todos.

Ha pasado ya la noche mágica de Reyes y, a la mañana siguiente, los contenedores lucenses se llenaban de cajas y de papel de regalo. Sólo que, en esta ocasión, me ha parecido que había por la calle menos niños con bicis relucientes, patines, cochecitos con sus muñecas... Posiblemente, la climatología de estos días habrá tenido algo de culpa, pero creo que no ha sido la única razón. En los días previos me pareció ver a muchos reyes magos haciendo colas en los establecimientos de informática, consolas de ultima generación, mp3, móviles... En algunos agotaron sus existencias, y no olvidemos que seguimos en crisis. Por eso, aunando ambas visiones, no me pareció casual que los niños, mucho de ellos, prefirieran quedarse en casa jugando a eliminar marcianos o competir en virtuales circuitos de carreras. Estos pequeños dedicarán horas y horas a pulverizar records y, de paso, se dejarán la vista en pequeñas consolas o enormes pantallas de cristal plano de los televisores que, hace un año, costaban una pasta y ahora regalan en los bancos al suscribir un plan de pensiones.

Algo está cambiando en nuestra sociedad desde hace unos años, y la consecuencia más directa es el cambio de la manera de jugar y, por tanto, de relacionarse. Cada vez más nuestro niños crecen más solos, se relacionan menos y utilizan poco su imaginación y creatividad. Eso sí, de seguir por este camino la evolución de la especie humana llegará a provocar modificaciones importantes en el dedo pulgar de nuestras manos para poder seguir mandando mensajes o sms por el móvil cada vez a mayor velocidad, y ¡sólo con un dedo!

El otro acontecimiento de actualidad ha comenzado pero no terminará hasta el 28 de febrero: las rebajas de enero. Aquí ya no hablamos de las actitudes de los más niños, sino de nosotros, los adultos y supuestamente responsables consumidores. Lo que es difícil de entender es que, después de bombardearnos durante meses con lo mal que van las cosas y de lo mucho que preocupa el llegar a fin de cada mes, llegue el día 7 de enero y todos a comprar. Pero este año las rebajas ya no fueron de tanta avalancha y no sólo por la situación económica, sino porque muchas tiendas, especialmente las de ropa, llevaban semanas de promociones con importantes descuentos.

Algún día tendrán que explicar la diferencia entre descuentos especiales, promociones, ofertas y rebajas. Porque legalmente la única diferencia es el período de tiempo que se fija para poner rebajas, pero imagino que al comprador le dará igual comprar una camisa con oferta del 50%, en promoción al 50% o rebajada a la mitad.

Reyes y rebajas tienen algo en común: consumir y gastar. Lo bueno sería que el orden fuese el contrario, primero comienzan las rebajas y, en medio, los reyes. Al menos saldrían más baratos.

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Reyes e Rebaixas

Hoxe como é costume debería escribir sobre algo "lido por aí", pero non o farei porque quero plasmar a miña impresión sobre dous acontecementos de recente actualidade e que nos afectan a todos.

Pasou xa a noite máxica de Reyes e, á mañá seguinte, os colectores lucenses enchíanse de caixas e de papel de agasallo. Só que, nesta ocasión, pareceume que había pola rúa menos nenos con bicis relucentes, patíns, cochecitos coas súas bonecas... Posiblemente, a climatoloxía destes días tería algo de culpa, pero creo que non foi a única razón. Nos días previos pareceume ver a moitos reis meigos facendo colas nos establecementos de informática, consolas de ultima xeración, mp3, móbiles... Nalgúns esgotaron as súas existencias, e non esquezamos que seguimos en crises. Por iso, axuntando ambas as visións, non me pareceu casual que os nenos, moito deles, preferisen quedar en casa xogando a eliminar marcianos ou competir en virtuais circuítos de carreiras. Estes pequenos dedicarán horas e horas a pulverizar records e, de paso, deixaranse a vista en pequenas consolas ou enormes pantallas de cristal plano dos televisores que, fai un ano, custaban unha pasta e agora regalan nos bancos ao subscribir un plan de pensións.

Algo está cambiando na nosa sociedade desde fai uns anos, e a consecuencia máis directa é o cambio do xeito de xogar e, xa que logo, de relacionarse. Cada vez máis o noso nenos crecen máis sos, relaciónanse menos e utilizan pouco a súa imaxinación e creatividade. Iso si, de seguir por este camiño a evolución da especie humana chegará a provocar modificacións importantes no dedo pulgar das nosas mans para poder seguir mandando mensaxes ou sms polo móbil cada vez a maior velocidade, e ¡só cun dedo!

O outro acontecemento de actualidade comezou pero non terminará ata o 28 de febreiro: as rebaixas de xaneiro. Aquí xa non falamos das actitudes dos máis nenos, senón de nós, os adultos e supostamente responsables consumidores. O que é difícil de entender é que, logo de bombardearnos durante meses co mal que van as cousas e do moito que preocupa o chegar a fin de cada mes, chegue o día 7 de xaneiro e todos a comprar. Pero este ano as rebaixas xa non foron de tanta avalancha e non só pola situación económica, senón porque moitas tendas, especialmente as de roupa, levaban semanas de promocións con importantes descontos.

Algún día terán que explicar a diferenza entre descontos especiais, promocións, ofertas e rebaixas. Porque legalmente a única diferenza é o período de tempo que se fixa para pór rebaixas, pero imaxino que ao comprador daralle igual comprar unha camisa con oferta do 50%, en promoción ao 50% ou rebaixada á metade.

Reyes e rebaixas teñen algo en común: consumir e gastar. O bo sería que a orde fose o contrario, primeiro comezan as rebaixas e, no medio, os reis. Polo menos sairían máis baratos.
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