miércoles, 24 de agosto de 2011

Permanente improvisación

Parece que la capacidad de sorprendernos de algunos dirigentes políticos no descansa ni en agosto. Un día sí y otro también aparecen propuestas poco meditadas y oportunistas. Este prologo bien pudiera aplicarse a las declaraciones que en las últimas fechas el candidato, y hasta hace poco portavoz y vicepresidente del gobierno socialista de España, P. Rubalcaba, viene proclamando. Me refiero a su propuesta de suprimir las Diputaciones Provinciales, Instituciones Forales provinciales y los Cabildos y Consells Insulares.

Impresentable es un calificativo aplicable para aquel que formula este tipo de propuestas sin otra intención que regalar los oídos de muchos ciudadanos que en momentos muy difíciles y de graves dificultades económicas pueden ver con buenos ojos todo lo que suponga acabar con entes administrativos, organismos públicos o gobiernos.

La propuesta de Rubalcaba, que no es un señor cualquiera sino, al contrario, un buen conocedor de las obligaciones que conlleva la acción de gobierno, choca frontalmente con la Constitución, concretamente con su articulo 141, que no admite la desaparición de estas Instituciones, por lo que su propuesta debería en todo caso incluir su intención de modificar la Constitución, algo que omite para que su mensaje amable y facilón no provoque recelos en algunos votantes.

Lo que debería proponer, y en todo caso sí ha planteado el Presidente del PP, Mariano Rajoy, es un gran pacto de Estado encaminado a conseguir una racionalización de las competencias que tienen asumidas las diferentes administraciones para, bajo un ejercicio amplio de austeridad, eliminar órganos innecesarios y duplicidades competenciales, aumentando la eficacia de toda la gestión pública, y reformulando el papel que tienen cada una de ellas. Esto es una propuesta seria, lo otro una ración de populismo de las que nos servirán muchas más dentro del circo que parece haber empezado.

Pero si ésta ha sido una propuesta poco meditada, no lo han sido menos las decisiones del todavía Presidente del Gobierno acordadas en el pasado Consejo de Ministros. Una nueva muestra de las improvisaciones permanentes. Así  rebajando el IVA por la compra de vivienda nos dicen que se venderán los pisos que ahora no encuentran comprador. Lo que no reconocen es que el problema no está en los euros que se ahorren los posibles compradores, sino en que los bancos siguen sin conceder préstamos hipotecarios, con el 8% o con el 4% de IVA.

El horno no está para más improvisación, ni para sufrir una nueva campaña electoral cargada de mentiras. La situación es realmente seria para andarse con estos juegos. Mientras en Europa se echa en falta un liderazgo firme que defienda el proyecto común de los europeos,  en España sigue faltando la sensibilidad  y la voluntad del gobierno de propiciar los acuerdo de Estado entre los dos grandes partidos que nos ayuden a ver la salida a esta crisis que ya dura demasiado.

Permanente improvisación

Parece que a capacidade de sorprendernos dalgúns dirixentes políticos non descansa nin en agosto. Un día si e outro tamén aparecen propostas pouco meditadas e oportunistas. Este prologo ben puidese aplicarse ás declaracións que nas últimas datas o candidato, e ata hai pouco portavoz e vicepresidente do goberno socialista de España, P. Rubalcaba, vén proclamando. Refírome á súa proposta de suprimir as Deputacións Provinciais, Institucións Forais provinciais e os Cabildos e Consells Insulares.

Impresentable é un cualificativo aplicable para aquel que formula este tipo de propostas sen outra intención que regalar os oídos de moitos cidadáns que en momentos moi difíciles e de graves dificultades económicas poden ver con bos ollos todo o que supoña acabar con entes administrativos, organismos públicos ou gobernos.

A proposta de Rubalcaba, que non é un señor calquera senón, ao contrario, un bo coñecedor das obrigacións que leva a acción de goberno, choca frontalmente coa Constitución, concretamente coa súa articulo 141, que non admite a desaparición destas Institucións, polo que a súa proposta debería en todo caso incluír a súa intención de modificar a Constitución, algo que omite para que a súa mensaxe amable e facilón non provoque receos nalgúns votantes.

O que debería propor, e en todo caso si expuxo o Presidente do PP, Mariano Rajoy, é un gran pacto de Estado encamiñado a conseguir unha racionalización das competencias que teñen asumidas as diferentes administracións para, baixo un exercicio amplo de austeridade, eliminar órganos innecesarios e duplicidades competenciais, aumentando a eficacia de toda a xestión pública, e reformulando o papel que teñen cada unha delas. Isto é unha proposta seria, o outro unha ración de populismo das que nos servirán moitas máis dentro do circo que parece empezar.

Pero se esta foi unha proposta pouco meditada, non o foron menos as decisións do aínda Presidente do Goberno acordadas no pasado Consello de Ministros. Unha nova mostra das improvisacións permanentes. Así rebaixando o IVE pola compra de vivenda dinnos que se venderán os pisos que agora non atopan comprador. O que non recoñecen é que o problema non está nos euros que se aforren os posibles compradores, senón en que os bancos seguen sen conceder préstamos hipotecarios, co 8% ou co 4% de IVE.

O forno non está para máis improvisación, nin para sufrir unha nova campaña electoral cargada de mentiras. A situación é realmente seria para andarse con estes xogos. Mentres en Europa bótase en falta un liderado firme que defenda o proxecto común dos europeos, en España segue faltando a sensibilidade e a vontade do goberno de propiciar os acordo de Estado entre os dous grandes partidos que nos axuden a ver a saída a esta crise que xa dura demasiado.

miércoles, 10 de agosto de 2011

La prima de riesgo

Durante estas últimas semanas a todos nosotros nos ha salido una nueva pariente hasta hace poco desconocida. La llaman “la prima de riesgo”.

Su nombre ya estremece sin haberla conocido. La palabra no aparece en el diccionario, así que copiando de cualquier medio de comunicación podríamos utilizar la siguiente explicación para conocer su significado: sobreprecio que paga un país, en este caso España, para financiarse en los mercados en comparación con el que se utiliza como referencia, es decir Alemania,  porque se le considera el país más seguro de Europa. Se calcula estableciendo la diferencia entre la rentabilidad del bono español a 10 años y el germano. En definitiva, mide la confianza de los inversores en la solidez de una economía.

Llegados a este punto lo lógico es preguntarnos cómo nos afectan a los españoles, a todos, los sobresaltos que estas semanas nos llevamos al escuchar las noticias y oír que cada día batimos un nuevo record o que nuestra prima de riesgo se dispara y sube primero por encima de los 300 y después de los 400 puntos básicos. ¿Qué es todo esto?

El primer efecto de que se dispare nuestra prima de riesgo es que se encarece la financiación del Estado, es decir, que hay que pagar más para que alguien se arriesgue a comprar nuestra deuda. Así por cada 100 puntos básicos que sube la prima de riesgo, supone un coste extra para España de  algo más de 12.000 millones de euros anuales, lo que equivale a un 1,2% del PIB español  o lo que es lo mismo, una cantidad similar a la necesaria para financiar  las inversiones en infraestructuras de 8.400 millones de euros.

Pero además, y por si lo anterior fuera poco, este sobreprecio a pagar impide la creación de 160.000 puestos de trabajo en nuestro país. ¿Por qué? Porque no sólo se encarece la financiación del Estado, sino que también la de las empresas y los bancos, que tienen que pagar más interés para colocar su deuda, algo que inmediatamente nos afecta a todos los consumidores, emprendedores, autónomos, pequeñas y medianas empresas… que al acudir  a pedir crédito tenemos que pagar más por él.

Esta situación la resumía perfectamente Mariano Rajoy el pasado 27 de Julio en el último debate en el Congreso sobre la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Eurozona y en un día en que la prima de riesgo era de 323, después ampliamente rebasada. Nos decía que esta situación representa para la economía española frente al exterior más de 29.500 millones de sobrecoste por año, “algo que, lisa y llanamente, nuestra economía no se puede permitir si quiere recuperar la senda del crecimiento sostenido y estable”.

Ahora que ya sabemos quién es y lo que representa esta nueva prima que todos tenemos en casa, esperemos que con las urgentes medidas que deban tomarse no nos dé más disgustos.

A prima de risco

Durante estas últimas semanas a todos nós saíunos unha nova parente ata hai pouco descoñecida. Chámana "a prima de risco".

O seu nome xa estremece sen habela coñecido. A palabra non aparece no dicionario, así que copiando de calquera medio de comunicación poderiamos utilizar a seguinte explicación para coñecer o seu significado: sobreprezo que paga un país, neste caso España, para financiarse nos mercados en comparación co que se utiliza como referencia, é dicir Alemaña, porque se lle considera o país máis seguro de Europa. Calcúlase establecendo a diferenza entre a rendibilidade do bono español a 10 anos e o xermano. En definitiva, mide a confianza dos investidores na solidez dunha economía.

Chegados a este punto o lóxico é preguntarnos como nos afectan aos españois, a todos, os sobresaltos que estas semanas levámonos ao escoitar as noticias e oír que cada día batemos un novo record ou que a nosa prima de risco dispárase e sobe primeiro por encima dos 300 e logo dos 400 puntos básicos. Que é todo isto?

O primeiro efecto de que se dispare a nosa prima de risco é que se encarece o financiamento do Estado, é dicir, que hai que pagar máis para que alguén se arrisque a comprar a nosa débeda. Así por cada 100 puntos básicos que sobe a prima de risco, supón un custo extra para España de algo máis de 12.000 millóns de euros anuais, o que equivale a un 1,2% do PIB español ou o que é o mesmo, unha cantidade similar á necesaria para financiar os investimentos en infraestruturas de 8.400 millóns de euros.

Pero ademais, e por se o anterior fose pouco, este sobreprezo a pagar impide a creación de 160.000 postos de traballo no noso país. Por que? Porque non só se encarece o financiamento do Estado, senón que tamén a das empresas e os bancos, que teñen que pagar máis interese para colocar a súa débeda, algo que inmediatamente nos afecta a todos os consumidores, emprendedores, autónomos, pequenas e medianas empresas? que ao acudir a pedir crédito temos que pagar máis por el.

Esta situación resumíaa perfectamente Mariano Rajoy o pasado 27 de Xullo no último debate no Congreso sobre o cume de Xefes de Estado e de Goberno da Eurozona e nun día en que a prima de risco era de 323, despois amplamente pasada. Dicíanos que esta situación representa para a economía española fronte ao exterior máis de 29.500 millóns de sobrecusto por ano, "algo que, de xeito sinxelo, a nosa economía non se pode permitir se quere recuperar a senda do crecemento sostido e estable".

Agora que xa sabemos quen é e o que representa esta nova prima que todos temos en casa, esperemos que coas urxentes medidas que deban tomarse non nos dea máis desgustos.

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