miércoles, 25 de diciembre de 2013

Tregua navideña

Hoy no es día para hablar de la crisis, ni de la falta de trabajo, ni de los numerosos casos de corrupción que cada día nos sorprenden, ni tan siquiera de los problemas con la tarifa eléctrica. Tampoco del sorteo de la Lotería que ya pasó sin dejar rastro para muchos. De nada de esto toca hablar hoy.

Hoy es Navidad y para los que todavía conservamos el espíritu navideño nos parece importante dejar aparcados en estas fechas determinados temas y practicar lo que toca.

Supongo que no resulta fácil, ni para los que tienen que asesorar a su majestad el Rey de España a la hora de redactar el discurso de esta Navidad, que cuando estas letras vean la luz ya habrá pronunciado. Partir de un folio en blanco en estos momentos y tratar de llenarlo de buenas vibraciones no es tarea sencilla comparada con la que con frecuencia tendemos a realizar rodeados de noticias, tertulias y discursos tendentes al derrotismo y la crítica muchas veces exagerada.

Hoy toca otra cosa, y deberíamos empeñarnos en buscar esas oportunidades que la vida nos pone delante para enriquecernos con las experiencias de los demás y contagiarnos de las sonrisas y emociones que nos rodean. 

Intentar mirar menos las pantallas de nuestros móviles a todas horas y mirarnos más a la cara unos a otros. Utilizar menos las conversaciones por Whatsapp y más las persona a persona. Convertir las nuevas tecnologías en herramientas que nos faciliten el trabajo pero sin sustituir nuestras capacidades y sensibilidades. Volver a relacionarnos y abrazarnos sin necesidad de acudir a los emoticonos.

A consumir menos y a regalar lo que más se debe valorar. Hacer compañía a quien esta solo o más lo necesite, llevar alimentos a quienes tienen serias dificultades para conseguir un plato decente en su mesa, hablar con nuestros seres queridos que aprovechando sus vacaciones pasan en casa unos días que pasan como si de minutos se tratara. 

No podemos contentarnos con el envío de una tarjeta navideña que contiene impresas las palabras de Feliz Navidad y para el Nuevo Año. Tampoco con el envío de mails con mensajes similares, que muchas veces ni tan siquiera envían los remitentes sino sus secretarias atendiendo instrucciones. Y mucho menos los SMS con videos y chistes que todos acabamos por leer y reenviar generando cadenas interminables.

Es tiempo de Navidad en mayúsculas, de darnos todos una tregua navideña y de encerrar en un arcón con llave todos los sentimientos de rencor, envidias y maldades varias que tanto abundan en nuestra sociedad, y todavía más en la política despreciable que cada día parece tener más simpatizantes.

Hoy apuesto por el dialogo sincero, por buscar el abrazo, por ser capaz de dar lo que como persona pueda ser útil a quien lo necesite, por rodearme de buena gente y aprender de ella. Por desearos una Feliz Navidad y que en 2014 como mínimo seamos mejores personas.

Tregua de Nadal

Hoxe non é día para falar da crise, nin da falta de traballo, nin dos numerosos casos de corrupción que cada día sorpréndennos, nin tan sequera dos problemas coa tarifa eléctrica. Tampouco do sorteo da Lotería que xa pasou sen deixar rastro para moitos. De nada disto toca falar hoxe.

Hoxe é Nadal e para os que aínda conservamos o espírito de Nadal parécenos importante deixar aparcados nestas datas determinados temas e practicar o que toca.

Supoño que non resulta fácil, nin para os que teñen que asesorar ao seu maxestade El Rey de España á hora de redactar o discurso deste Nadal, que cando estas letras vexan a luz xa pronunciaría. Partir dun folio en branco nestes momentos e tratar de enchelo de boas vibracións non é tarefa sinxela comparada coa que con frecuencia tendemos a realizar rodeados de noticias, faladoiros e discursos tendentes ao derrotismo e a crítica moitas veces esaxerada.

Hoxe toca outra cousa, e deberiamos empeñarnos en buscar esas oportunidades que a vida ponnos diante para enriquecernos coas experiencias dos demais e contaxiarnos dos sorrisos e emocións que nos rodean. 

Intentar mirar menos as pantallas dos nosos móbiles acotío e mirarnos máis á cara uns a outros. Utilizar menos as conversacións por Whatsapp e máis as persoa a persoa. Converter as novas tecnoloxías en ferramentas que nos faciliten o traballo pero sen substituír as nosas capacidades e sensibilidades. Volver relacionarnos e abrazarnos sen necesidade de acudir aos emoticonos.

A consumir menos e a regalar o que máis se debe valorar. Facer compañía a quen esta só ou máis o necesite, levar alimentos a quen teñen serias dificultades para conseguir un prato decente na súa mesa, falar cos nosos seres queridos que aproveitando as súas vacacións pasan en casa uns días que pasan coma se de minutos tratásese. 

Non podemos contentarnos co envío dunha tarxeta de Nadal que contén impresas as palabras de Feliz Nadal e para o Novo Ano. Tampouco co envío de mails con mensaxes similares, que moitas veces nin tan sequera envían os remitentes senón as súas secretarias atendendo instrucións. E moito menos os SMS con vídeos e chistes que todos acabamos por ler e reenviar xerando cadeas interminables.

É tempo de Nadal en maiúsculas, de darnos todos unha tregua de Nadal e de encerrar nun baúl con chave todos os sentimentos de rancor, envexas e maldades varias que tanto abundan na nosa sociedade, e aínda máis na política noxenta que cada día parece ter máis simpatizantes.

Hoxe aposto polo dialogo sincero, por buscar o abrazo, por ser capaz de dar o que como acode poida ser útil a quen o necesite, por rodearme de boa xente e aprender dela. Por desexarvos un Feliz Nadal e que en 2014 como mínimo sexamos mellores persoas.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

"En tiempos de tribulación, no hacer mudanza"

Si de algo se ha hablado mucho en estos últimos días, quizás en exceso, ha sido del 35 cumpleaños de nuestra Constitución. También de la conveniencia, o no, de modificarla.

He escuchado muchos razonamientos, y creo que somos mayoría los que pensamos que en este momento no existen los apoyos que permitan hablar de un consenso como el del 78, ni se tienen claros qué aspectos son los que requieren someter la Constitución a modificaciones.

Vivimos tiempos donde el clima político se parece a todo menos a un lugar de entendimiento con voluntad de alcanzar consensos. Más bien lo contrario, son muchos los empeñados en abrir nuevas brechas en nuestra sociedad y en alimentar diariamente debates suicidas cargados de tintes soberanistas e independentistas.

Me ha gustado mucho un artículo de Ignacio Camacho publicado este pasado domingo en ABC en el que bajo el titulo de “Cuestión de sastrería”, compara el estado de la Constitución con el de un traje gastado pero no inservible, diciendo que si alguien quiere uno nuevo no puede ser a su exclusiva medida, debe servir para los mismos que utilizaron el anterior o si no, nos apañamos con el antiguo. Y cita textualmente “El problema es que los sastres de ahora son menos competentes que los de la Transición y que la tela es de peor calidad porque en el mercado faltan texturas generosas y responsables”. Magnífica comparación que todo el mundo entiende. No podemos deshacer una prenda sin tener claro en qué convertirla, sin contar con los hilos y los sastres adecuados, sin medir los tiempos, y exponernos a que llegue el día de estrenarla y no tengamos ni cosido el forro.

Hoy el gobierno y los que quieran ayudar, que son pocos, deben centrar todo su esfuerzo y dedicación en conseguir lo antes posible que volvamos a recuperar nuestra economía y a ver fluir el crédito, especialmente a todos aquellos que necesitan sostener su negocio o poner en marcha con mucha valentía sus iniciativas emprendedoras.

Son tiempos en los que las prioridades tienen que estar muy claras, porque los problemas son muchos y los recursos limitados. ¿Quién en su sano juicio decide salir a navegar en medio de una borrasca? ¿Quién ve razonable buscar este tipo de consensos imprescindibles sin antes haber zanjado sin heridas los planteamientos independentistas que, con origen en Cataluña, pueden reproducirse en otras latitudes?

Fue el fundador de la orden Jesuita, San Ignacio de Loyola, quien reflexionaba sobre la inconveniencia de tomar decisiones importantes en situaciones de tribulación, sin la necesaria serenidad e inmersos en innumerables conflictos. Su recomendación se resume en esperar a que pase la tormenta para entonces tomar decisiones que implican cambios importantes.

“En tiempos de tribulación, no hacer mudanza”, decía y es una buena recomendación en tema tan sensible. Propongo seguirla, y ya vendrán tiempos más propicios para cambiar nuestra Constitución, todavía valida y útil para garantizar nuestra convivencia.

En tempos de tribulación non facer mudanza

Si de algo se falou moito nestes últimos días, quizais en exceso, foi do 35 aniversario da nosa Constitución. Tamén da conveniencia, ou non, de modificala.

Escoitei moitos razoamentos, e creo que somos maioría os que pensamos que neste momento non existen os apoios que permitan falar dun consenso como o do 78, nin se teñen claros que aspectos son os que requiren someter a Constitución a modificacións.

Vivimos tempos onde o clima político parécese a todo menos a un lugar de entendemento con vontade de alcanzar consensos. Máis ben o contrario, son moitos os empeñados en abrir novas brechas na nosa sociedade e en alimentar diariamente debates suicidas cargados de tintes soberanistas e independentistas.

Gustoume moito un artigo de Ignacio Camacho publicado este pasado domingo en ABC no que baixo o titulo de “Cuestión de sastrería”, compara o estado da Constitución co dun traxe gastado pero non inservible, dicindo que si alguén quere un novo non pode ser á súa exclusiva medida, debe servir para os mesmos que utilizaron o anterior ou si non, nos apañamos co antigo. E cita textualmente “O problema é que os xastres de agora son menos competentes que os da Transición e que a tea é de peor calidade porque no mercado faltan texturas xenerosas e responsables”. Magnífica comparación que todo o mundo entende. Non podemos desfacer unha peza sen ter claro en que convertela, sen contar cos fíos e os xastres adecuados, sen medir os tempos, e expoñernos a que chegue o día de estreala e non teñamos nin cosido o forro.

Hoxe o goberno e os que queiran axudar, que son poucos, deben centrar todo o seu esforzo e dedicación en conseguir canto antes que volvamos recuperar a nosa economía e a ver fluír o crédito, especialmente a todos aqueles que necesitan soster o seu negocio ou poñer en marcha con moita valentía as súas iniciativas emprendedoras.

Son tempos nos que as prioridades teñen que estar moi claras, porque os problemas son moitos e os recursos limitados. Quen no seu san xuízo decide saír a navegar no medio dunha borrasca? Quen ve razoable buscar este tipo de consensos imprescindibles sen antes resolver sen feridas as formulacións independentistas que, con orixe en Cataluña, poden reproducirse noutras latitudes?

Foi o fundador da orde Xesuíta, San Ignacio de Loiola, quen reflexionaba sobre a inconveniencia de tomar decisións importantes en situacións de tribulación, sen a necesaria serenidade e inmersos en innumerables conflitos. O seu recomendación resúmese en esperar a que pase a tormenta para entón tomar decisións que implican cambios importantes.

"En tempos de tribulación, non facer mudanza", dicía e é unha boa recomendación en tema tan sensible. Propoño seguila, e xa virán tempos máis propicios para cambiar a nosa Constitución, aínda valida e útil para garantir a nosa convivencia.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Piove? Porco governo!

Con esta recurrida expresión se representa en Italia desde hace siglos lo que en España traduciríamos por nunca llueve a gusto de todos, por echarle la culpa a quien no la tiene, al gobierno, de que llueva.

Acabamos de pasar el ecuador de esta X Legislatura y los balances se hacen inevitables, y como siempre los enfoque pocas veces son ecuánimes. Lo normal es la crítica, olvidando en ocasiones el origen de los problemas o las dificultades y escaso margen de maniobra en la mayoría de las decisiones.

Permítanme comparar en pocas líneas los ocho años de gobiernos socialistas con los casi dos del gobierno de Rajoy.

De aquellos ocho años hoy tenemos un amplio legado. Destrucción de más de tres millones de puestos de trabajo, despilfarro en las cuentas públicas duplicando la deuda que tendrán que pagar las generaciones futuras, un país al borde de la intervención, situación delicada de nuestro sistema financiero mientras el resto de países europeos lo saneaba, congelación de las pensiones por primera vez en la historia dejando el sistema de pensiones al borde de la quiebra, agujero en sanidad de 16.000 millones de deuda poniendo en peligro el suministro de medicamentos, fracaso educativo con índices de abandono escolar que doblan los de la UE, y un largo etcétera que incluye la politización de los sindicatos con el dinero de todos, el rechazo a las propuestas del PP de cumplimiento integro de las penas, las concesiones a Gibraltar, el respaldo a un Estatut que luego resultó inconstitucional o el modelo de financiación autonómica a medida de los nacionalistas.

De los casi dos años del actual gobierno popular debemos recordar que tras nueve trimestres en retroceso, la economía crece y las previsiones dibujan un panorama mejor que el previsto, que se ha frenado la destrucción del empleo, que se ha evitado un rescate que de haberse producido acarrearía bajada de pensiones y despidos de funcionarios, que ahora nos financiemos al interés más bajo de la historia, que se está pagando lo que se debe a los proveedores, que crezca la producción industrial, que exportamos un 50% más que en 2009, que se baten records de inversión extranjera en España, que volvemos a ser respetados en Europa.

En definitiva, podemos asegurar que vamos en la buena dirección, algo reconocido por algunos ex ministros socialistas de economía que ahora admiten sus errores y comparten las medidas que se toman.

Aunque se hayan cometido algunos errores, quien hace cosas se puede equivocar, nadie puede poner en duda hechos objetivos y contrastables. Lo fácil e irresponsable sigue siendo instalarse en una crítica permanente hacia toda propuesta. Lo reprochable son las posiciones de oposición permanente a toda medida, especialmente cuando vienen de la boca de aquellos que provocaron estos males. Son los bomberos pirómanos.

Piove, llueve sí, pero no por culpa del gobierno. Reconozcamos los errores, defendamos nuestros aciertos con humildad y busquemos la máxima sensibilidad social, especialmente a la hora de explicarlos

Piove? Porco governo!

Con esta recorrida expresión represéntase en Italia desde fai séculos o que en España traduciriamos por nunca chove a gusto de todos, por botarlle a culpa a quen non a ten, ao goberno, de que chova.

Acabamos de pasar o ecuador desta X Legislatura e os balances fanse inevitables, e como sempre os enfoque poucas veces son ecuánimes. O normal é a crítica, esquecendo en ocasións a orixe dos problemas ou as dificultades e escasa marxe de manobra na maioría das decisións.

Permítanme comparar en poucas liñas os oito anos de gobernos socialistas cos case dous do goberno de Rajoy.

Daqueles oito anos hoxe temos un amplo legado. Destrución de máis de tres millóns de postos de traballo, despilfarro nas contas públicas duplicando a débeda que terán que pagar as xeracións futuras, un país ao bordo da intervención, situación delicada do noso sistema financeiro mentres o resto de países europeos saneábao, conxelación das pensións por primeira vez na historia deixando o sistema de pensións ao bordo de crébaa, buraco en sanidade de 16.000 millóns de débeda poñendo en perigo o fornezo de medicamentos, fracaso educativo con índices de abandono escolar que dobran os da UE, e un longo etcétera que inclúe a politización dos sindicatos co diñeiro de todos, o rexeitamento ás propostas do PP de cumprimento integro das penas, as concesións a Gibraltar, o respaldo a un Estatut que logo resultou inconstitucional ou o modelo de financiación autonómica a medida dos nacionalistas.

Dos case dous anos do actual goberno popular debemos recordar que tras nove trimestres en retroceso, a economía crece e as previsións debuxan un panorama mellor que o previsto, que se freou a destrución do emprego, que se evitou un rescate que de haberse producido carrexaría baixada de pensións e despedimentos de funcionarios, que agora nos financiemos ao interese máis baixo da historia, que se está pagando o que se debe aos provedores, que creza a produción industrial, que exportamos un 50% máis que en 2009, que se baten record de investimento estranxeiro en España, que volvemos ser respectados en Europa.

En definitiva, podemos asegurar que imos na boa dirección, algo recoñecido por algúns ex ministros socialistas de economía que agora admiten os seus erros e comparten as medidas que se toman.

Aínda que se cometeron algúns erros, quen fai cousas pódese equivocar, ninguén pode poñer en dúbida feitos obxectivos e contrastables. O fácil e irresponsable segue sendo instalarse nunha crítica permanente cara a toda proposta. O reprochable son as posicións de oposición permanente a toda medida, especialmente cando veñen da boca daqueles que provocaron estes males. Son os bombeiros pirómanos.

Piove, chove si, pero non por culpa do goberno. Recoñezamos os erros, defendamos os nosos acertos con humildade e busquemos a máxima sensibilidade social, especialmente á hora de explicalos

miércoles, 13 de noviembre de 2013

No hablamos de lo mismo

Durante el pasado fin de semana se celebraron en Córdoba y Madrid dos eventos políticos bien diferenciados. En la primera ciudad celebró el PP su Interparlamentaria mientras en Madrid el PSOE desarrolló su Conferencia política.

En Córdoba hablamos y recordamos cómo seguimos trabajando con dedicación, esfuerzo y tenacidad. De cómo debemos seguir explicando en la calle las políticas que estamos llevando a cabo y sus porqués. En definitiva, analizamos lo que ha sido esta primera mitad de la legislatura y lo que queda por hacer en el futuro.

En expresiones de Rajoy, el hecho objetivo y cierto es que llegamos al gobierno en la peor de las situaciones posibles, en recesión económica después de 4 años en los que se destruyeron en España unos tres millones y medio de puestos de trabajo, con un déficit descomunal, precios desbocados, sistema financiero en graves dificultades, con una enorme deuda externa y al borde de un rescate porque nadie podía financiarse.

Se pidió un enorme esfuerzo a los españoles y gracias a ello y a las medidas valientes que tomó el gobierno, hoy podemos decir que salimos de la UVI y que, sin estar bien, las cosas van a mejor. Ya se perciben efectos reales, como la bajada de la prima de riesgo que nos permitirá ahorrar seis mil millones de euros. Pero también hablamos de que es necesario acabar bien lo que hemos empezado bien. 

En Córdoba dijimos estas y otras cosas, pero también que nuestro discurso y nuestras ideas las podemos defender por igual en todas las provincias de España porque tenemos una posición clara e igual en todos los territorios.

Al mismo tiempo en Madrid algunos cantaban la Internacional y otros se escondían, aplaudían rupturas con la iglesia mientras otros abucheaban propuestas de apoyo a la Monarquía. Nos decían que “el PSOE ha vuelto”, y algunos se preguntaban de dónde, y a dónde se habían ido.

Se habían ido para esconderse de la crisis de primer orden que no supieron afrontar dejándonos a todos los españoles en general y al PP en particular para que adoptáramos las medidas que ellos no tuvieron el coraje de aplicar.

Me gustaría que hubiesen vuelto para que cuando voten en el Congreso tengan menos gastado el botón del NO y descubran que también pueden apoyar alguna de las medidas que están resultando positivas para España. Que vuelvan para dejar de llevar al Tribunal Constitucional todas las leyes que aprueba este Gobierno. Que regresen para dejar de prometer que derogarán todas cuantas leyes están centrando y poniendo orden en el caos que ellos nos dejaron.

Los hay que hablan mucho, diciendo poco y no haciendo nada, y también los que hablando menos, decimos más y hacemos mucho. Es una de las diferencias entre la Conferencia del PSOE y la Interparlamentaria del PP, es la gran diferencia entre esta oposición y este Gobierno, entre las formas de ver y afrontar los problemas de los españoles. Por eso, y por desgracia, no hablamos de lo mismo.


Non estamos a falar do mesmo

Durante o pasado fin de semana celebráronse en Córdoba e Madrid dous eventos políticos ben diferenciados. Na primeira cidade celebrou o PP o seu Interparlamentaria mentres en Madrid o PSOE desenvolveu a súa Conferencia política.

En Córdoba falamos e recordamos como seguimos traballando con dedicación, esforzo e tenacidade. De como debemos seguir explicando na rúa as políticas que estamos levando a cabo e os seus porqués. En definitiva, analizamos o que foi esta primeira metade da lexislatura e o que queda por facer no futuro.

En expresións de Rajoy, o feito obxectivo e certo é que chegamos ao goberno na peor das situacións posibles, en recesión económica logo de 4 anos nos que se destruíron en España uns tres millóns e medio de postos de traballo, cun déficit descomunal, prezos desbocados, sistema financeiro en graves dificultades, cunha enorme débeda externa e ao bordo dun rescate porque ninguén podía financiarse.

Pediuse un enorme esforzo aos españois e grazas a iso e ás medidas valentes que tomou o goberno, hoxe podemos dicir que saímos da UVI e que, sen estar ben, as cousas van a mellor. Xa se perciben efectos reais, como a baixada da curmá de risco que nos permitirá aforrar seis mil millóns de euros. Pero tamén falamos de que é necesario acabar ben o que empezamos ben. 

En Córdoba dixemos estas e outras cousas, pero tamén que o noso discurso e as nosas ideas podémolas defender por igual en todas as provincias de España porque temos unha posición clara e igual en todos os territorios.

Ao mesmo tempo en Madrid algúns cantaban a Internacional e outros se escondían, aplaudían rupturas coa igrexa mentres outros protestaban contra propostas de apoio á Monarquía. Dicíannos que “o PSOE volveu”, e algúns se preguntaban de onde, e a onde se habían ir.

Habíanse ido para esconderse da crise de primeira orde que non souberon afrontar deixándonos a todos os españois en xeral e ao PP en particular para que adoptásemos as medidas que eles non tiveron a coraxe de aplicar.

Gustaríame que volvesen para que cando voten no Congreso teñan menos gastado o botón do NON e descubran que tamén poden apoiar algunha das medidas que están resultando positivas para España. Que volvan para deixar de levar ao Tribunal Constitucional todas as leis que aproba este Goberno. Que regresen para deixar de prometer que derrogarán todas cantas leis están centrando e poñendo orde no caos que eles nos deixaron.

Hainos que falan moito, dicindo pouco e non facendo nada, e tamén os que falando menos, dicimos máis e facemos moito. É unha das diferenzas entre a Conferencia do PSOE e a Interparlamentaria do PP, é a gran diferenza entre esta oposición e este Goberno, entre as formas de ver e afrontar os problemas dos españois. Por iso, e por desgraza, non estamos a falar do mesmo.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Como un soplo

Todos conocemos el dolor de perder un ser querido. También el producido al compartir el dolor ajeno cuando lo sentimos próximo por su magnitud o cuando nos llega a través de los medios de comunicación.

En el primer caso cada uno sabe lo que siente y cómo lo siente. La segunda de las circunstancias, las conmociones colectivas producidas por grandes desgracias provocadas generalmente por graves accidentes, actos terroristas o catástrofes naturales, suelen ser compartidas y vividas de manera muy similar por toda la sociedad.

En estos días he vivido el dolor producido en ambas circunstancias, y dejo para el final el personal.

Sin entrar en valoraciones jurídicas y razonamientos legales, como a otras muchas personas me ha resultado difícil encajar una sentencia, la del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, contraria al razonamiento del sentido común y que a muchos nos ha parecido terriblemente injusta.

Todos encontramos lógico que la pena resulte mayor en función del número de crímenes o delitos cometidos y que no pueda nunca pagarse con el mismo número de años una condena por haber segado la vida de una persona que la de veinte.

La rabia y el dolor que estos días están sintiendo miles de victimas de atentados y asesinatos, pero también de delincuentes que han violado o asesinado a niñas indefensas, es compartida por muchos de nosotros pero difícilmente imaginable sin ponerse en la piel de cada una de esas víctimas que han visto como esos acontecimientos dramáticos cambiaban sus vidas y la de sus familiares para siempre.

Me resulta fácil sumarme a cuantos actos de solidaridad con ellos puedan llevarse a cabo. Por el contrario me cuesta, y mucho, justificar y comprender a aquellos que no sólo dejan de mostrar su apoyo a cuantos han vuelto a revivir el dolor años después de perder a sus seres queridos, sino que califican de provocación y venganza las concentraciones como la del último domingo en Madrid.

En Lugo, el pasado jueves perdía la vida tras luchar contra su enfermedad un buen profesional de la arquitectura, pero mucho mejor padre, esposo y amigo.

José Arias Jordan amaba lo que hacía. Sentía pasión por su trabajo, y ponía todo su cariño y dedicación plena en cada uno de sus proyectos, que fueron abundantes y de los que en nuestra ciudad y provincia quedarán para siempre algunos de ellos.

Su intervención fue decisiva en el estupendo resultado de las obras de rehabilitación del casco histórico de Lugo, tanto en el tratamiento de las calles peatonalizadas, como en las restauraciones de algunas de las deterioradas casas del barrio de La Tinería. Son sólo un par de ejemplos.

He compartido el sentimiento del dolor colectivo con el producido por la perdida de un buen amigo. Su mujer y sus hijos tardarán en cerrar la herida de su ausencia, de ese dolor tan personal difícil de consolar.

Sólo me resta aprender de su ejemplo, incluyendo su manera discreta de dejarnos. Seguir trabajando y valorando cada minuto que nos regala la vida, vida breve, como un soplo.


Coma un sopro

Todos coñecemos a dor de perder un ser querido. Tamén o producido ao compartir a dor allea cando o sentimos próximo pola súa magnitude ou cando nos chega a través dos medios de comunicación.

No primeiro caso cada un sabe o que sente e como o sente. A segunda das circunstancias, conmociónelas colectivas producidas por grandes desgrazas provocadas xeralmente por graves accidentes, actos terroristas ou catástrofes naturais, adoitan ser compartidas e vividas de xeito moi similar por toda a sociedade.

Nestes días vivín a dor producida en ambas circunstancias, e deixo para o final o persoal.

Sen entrar en valoracións xurídicas e razoamentos legais, como a outras moitas persoas resultoume difícil encaixar unha sentenza, a do Tribunal de Dereitos Humanos de Estrasburgo, contraria ao razoamento do sentido común e que a moitos nos pareceu terriblemente inxusta.

Todos atopamos lóxico que a pena resulte maior en función do número de crimes ou delitos cometidos e que non poida nunca pagarse co mesmo número de anos unha condena por haber segado a vida dunha persoa que a de vinte.

A rabia e a dor que estes días están sentindo miles de vítimas de atentados e asasinatos, pero tamén de delincuentes que violaron ou asasinado a nenas indefensas, é compartida por moitos de nós pero dificilmente imaxinable sen poñerse na pel de cada unha desas vítimas que viron como eses acontecementos dramáticos cambiaban as súas vidas e a dos seus familiares para sempre.

Resúltame fácil sumarme a cantos actos de solidariedade con eles poidan levarse a cabo. Pola contra cústame, e moito, xustificar e comprender a aqueles que non só deixan de mostrar o seu apoio a cantos volveron a revivir a dor anos logo de perder aos seus seres queridos, senón que cualifican de provocación e vinganza as concentracións como a do último domingo en Madrid.

En Lugo, o pasado xoves perdía a vida tras loitar contra a súa enfermidade un bo profesional da arquitectura, pero moito mellor pai, esposo e amigo.

José Arias Jordan amaba o que facía. Sentía paixón polo seu traballo, e poñía todo o seu agarimo e dedicación plena en cada un dos seus proxectos, que foron abundantes e dos que na nosa cidade e provincia quedarán para sempre algúns deles.

A súa intervención foi decisiva no estupendo resultado das obras de rehabilitación do casco histórico de Lugo, tanto no tratamento das rúas peonalizadas, como nas restauracións dalgunhas das deterioradas casas do barrio da Tinería. Son só un par de exemplos.

compartín o sentimento da dor colectiva co producido pola perdida dun bo amigo. A súa muller e os seus fillos tardarán en pechar a ferida da súa ausencia, desa dor tan persoal difícil de consolar.

Só me resta aprender do seu exemplo, incluíndo o seu xeito discreto de deixarnos. Seguir traballando e valorando cada minuto que nos regala a vida, vida breve, coma un sopro.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Guion circense

Que los actuales tiempos no son buenos para la imagen pública de la política y los políticos es algo que no necesita comentarios.

Si a este panorama le sumamos la sensación de circo mediático en el que algunos están empeñados en convertir las instituciones responsables de legislar, la situación es cuando menos preocupante por sus imprevisibles consecuencias.

Me llamarán clasista y cosas más gruesas, pero empezando por la indumentaria utilizada por alguna de sus señorías y terminando por sus gestos, expresiones y comportamientos, de éstos y de algunos de los presentes en las tribunas de invitados, las considero equivocadas y su permisividad inadecuada. 

El color de la camiseta y los eslóganes se van modificando pero el guion es siempre parecido. Un discurso demagógico y falto de rigor acompañado de invitados “ad hoc” que calientan el ambiente, aumentan la presión y consiguen finalmente la foto adecuada.

La última escena de este guion circense la representaron la pasada semana miembros del colectivo FEMEN cuando, exhibiendo sus cuerpos semidesnudos, gritaban encaramadas a la barandilla de la tribuna: “aborto es sagrado”.

Es evidente que en la mayoría de los casos y con la colaboración del enfoque mediático sensacionalista y comercialmente rentable, la percepción del ciudadano se queda en el titular y en la foto curiosa del debate y pocas veces en el contenido y en las medidas aprobadas.

Sin duda alguna todo esto forma parte de una estrategia, porque la parte circense hace fijar la atención en lo secundario y olvidar lo importante. Se van tapando los logros obtenidos por el gobierno y el conjunto de la sociedad para hablar solamente de los nuevos problemas accesorios que se van introduciendo en ese guion.

Las instituciones deben exigir un mínimo de decoro y saber estar. Aquello que de pequeños a algunos nos enseñaban en casa y en la escuela, la urbanidad. Si en muchos lugares se impide entrar en chanclas y vestidos de cualquier manera, en la casa que representa la soberanía popular el nivel de exigencia no debería estar a la altura de una piscina pública, ni tampoco permitir que se confunda el escenario de un mitin de campaña con la tribuna de oradores en una intervención a favor o en contra de las propuestas políticas de cada cual.

En esto también ocurre como en el circo, que lo que te queda grabado es el redoble de tambor previo al salto mortal de los equilibristas o las gracias y canciones de los payasos, mientras que del domador y de los malabaristas poco recordamos.

Aquí nos olvidamos, con la ayuda inestimable de muchos medios de comunicación, del contenido de las leyes que se aprueban y nos quedamos con la foto de los pechos y las camisetas de quienes actúan como actores invitados o como protagonistas de este tipo de guion.

Ahora el Congreso tiene goteras, como si en lugar de una buena cubierta tuviera una carpa. Entre luces y taquígrafos el escenario adecuado para un guion circense.


Guión circense

Que os actuais tempos non son bos para a imaxe pública da política e os políticos é algo que non necesita comentarios.

Si a este panorama sumámoslle a sensación de circo mediático no que algúns están empeñados en converter as institucións responsables de lexislar, a situación é cando menos preocupante polas súas imprevisibles consecuencias.

Chamaranme clasista e cousas máis grosas, pero empezando pola indumentaria utilizada por algunha das súas señorías e terminando polos seus xestos, expresións e comportamentos, destes e dalgúns dos presentes nas tribunas de invitados, considéroas equivocadas e a súa permisividade non axeitada. 

A cor da camiseta e os slogans vanse modificando pero o guión é sempre parecido. Un discurso demagóxico e falto de rigor acompañado de invitados “ad hoc” que quentan o ambiente, aumentan a presión e conseguen finalmente a foto adecuada.

A última escena deste guión circense representárona a pasada semana membros do colectivo FEMEN cando, exhibindo os seus corpos medio espidos, gritaban encaramadas á tribuna: “aborto é sagrado”.

É evidente que na maioría dos casos e coa colaboración do enfoque mediático sensacionalista e comercialmente rendible, a percepción do cidadán quédase no titular e na foto curiosa do debate e poucas veces no contido e nas medidas aprobadas.

Sen ningunha dúbida todo isto forma parte dunha estratexia, porque a parte circense fai fixar a atención no secundario e esquecer o importante. Vanse tapando os logros obtidos polo goberno e o conxunto da sociedade para falar soamente dos novos problemas accesorios que se van introducindo nese guión.

As institucións deben esixir un mínimo de decoro e saber estar. Aquilo que de pequenos a algúns nos ensinaban en casa e na escola, a urbanidade. Si en moitos lugares impídese entrar en chanclas e vestidos de calquera xeito, na casa que representa a soberanía popular o nivel de esixencia non debería estar á altura dunha piscina pública, nin tampouco permitir que se confunda o escenario dun mitin de campaña coa tribuna de oradores nunha intervención a favor ou en contra das propostas políticas de cada cal.

Nisto tamén ocorre como no circo, que o que che queda gravado é o redobre de tambor previo ao salto mortal dos equilibristas ou as grazas e cancións dos pallasos, mentres que do domador e dos malabaristas pouco recordamos.

Aquí esquecémonos, coa axuda inestimable de moitos medios de comunicación, do contido das leis que se aproban e quedámonos coa foto dos peitos e as camisetas de quen actúan como actores invitados ou como protagonistas deste tipo de guión. 

Agora o Congreso ten goteiras, coma se en lugar dunha boa cuberta tivese unha carpa. Entre luces e taquígrafos o escenario adecuado para un guión circense.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Con R de Recuperación

Acaban de entrar en el Congreso para su tramitación los Presupuestos Generales del Estado para 2014. El Gobierno, tras su aprobación en Consejo de Ministros, los ha calificado de responsables y realistas, de rigurosos o como los presupuestos de la recuperación.

Responsables, porque ponen cuidado en lo que proponen y responden a una necesidad concreta, como la de sacarnos de la crisis. Que cumplen con lo que se ha comprometido. Responden al compromiso de, saneado el sistema financiero, hacer retornar el crédito a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos, auténtico motor de nuestra economía y de la creación de empleo

Realistas, porque actúan con sentido práctico y se ajustan a una previsión creíble de una realidad en mejoría, que permite atisbar el fin de la crisis.

Rigurosos, es decir austeros, exactos, precisos y minuciosos. Porque dejan atrás aquellos tiempos en que todas las cifras respondían a compromisos políticos con socios parlamentarios que solo servían para apuntalarse unos a otros en el poder aunque las cifras nos llevaran, como finalmente ocurrió, a perder toda credibilidad ante nuestros socios europeos y a derrochar recursos públicos.

De la Recuperación. Al hablar de recuperación nos referimos a algo que ha ocupado una gran parte de la tarea del gobierno en estos dos años, tratar de sacarnos de la grave crisis económica en la que la actitud irresponsable y quizás ignorante de otros gobiernos nos metió de lleno. Estamos hablando de la Recuperación efectiva de la economía española, porque en estos Presupuestos se contemplan cifras de crecimiento que implican que estemos ante el primer año de la recuperación. Por primera vez desde el inicio de la crisis bajará el paro y se creará empleo en términos netos. 

La Recesión, entendida como la depresión de las actividades económicas en general que tiende a ser pasajera, ha tocado fondo, ha quedado ya atrás. Los Recortes, como llaman algunos intencionadamente a la deducción del gasto público para cumplir con los objetivos de déficit público y seguir siendo fiables en Europa, han permitido entre otras cuestiones, nada menores, garantizar el sistema de pensiones y la asistencia sanitaria universal. Frente a ellos están las subida en partidas importantes como las de las becas, inversión en I+D+I, Vivienda, Cultura, Pensiones y Seguridad Social entre otras.

En definitiva el objetivo es lograr el equilibrio entre la austeridad y el impulso de la recuperación económica y el bienestar. Detrás de estas cifras está el esfuerzo de toda la sociedad española, la desaparición de las subidas de impuestos, y el final de la destrucción de empleo y la creación de empleo neto en el 2014.

Son también los presupuestos de Rajoy, al que define Arcadi Espada como místico de la política que vive del realismo y no del espectáculo.

Con R de Recuperación y a pesar de los especialistas en presupuestos espectáculo que nos llevaron al abismo, dejaremos atrás esta maldita crisis y recuperaremos la confianza en nosotros mismos.


Con R de Recuperación

Acaban de entrar no Congreso para o seu tramitación os Orzamentos Xerais do Estado para 2014. O Goberno, trala súa aprobación en Consello de Ministros, cualificounos de responsables e realistas, de rigorosos ou como os orzamentos da recuperación. 

Responsables, porque poñen coidado no que propoñen e responden a unha necesidade concreta, como a de sacarnos da crise. Que cumpren co que se comprometeu. Responden ao compromiso de, saneado o sistema financeiro, facer retornar o crédito ás pequenas e medianas empresas e aos autónomos, auténtico motor da nosa economía e da creación de emprego 

Realistas, porque actúan con sentido práctico e axústanse a unha previsión crible dunha realidade en mellora, que permite albiscar o fin da crise. 

Rigorosos, é dicir austeros, exactos, precisos e minuciosos. Porque deixan atrás aqueles tempos en que todas as cifras respondían a compromisos políticos con socios parlamentarios que só servían para apontoarse uns a outros no poder aínda que as cifras levásennos, como finalmente ocorreu, a perder toda credibilidade ante os nosos socios europeos e a malgastar recursos públicos. 

Da Recuperación. Ao falar de recuperación referímonos a algo que ocupou unha gran parte da tarefa do goberno nestes dous anos, tratar de sacarnos da grave crise económica na que a actitude irresponsable e quizais ignorante doutros gobernos meteunos de cheo. Estamos falando da Recuperación efectiva da economía española, porque nestes Orzamentos contémplanse cifras de crecemento que implican que esteamos ante o primeiro ano da recuperación. Por primeira vez desde o inicio da crise baixará o paro e crearase emprego en termos netos. 

A Recesión, entendida como a depresión das actividades económicas en xeral que tende a ser pasaxeira, tocou fondo, quedou xa atrás. Os Recortes, como chaman algúns intencionadamente á dedución do gasto público para cumprir cos obxectivos de déficit público e seguir sendo fiables en Europa, permitiron entre outras cuestións, nada menores, garantir o sistema de pensións e a asistencia sanitaria universal. Fronte a eles están as subida en partidas importantes como as das becas, investimento en I D I, Vivenda, Cultura, Pensións e Seguridade Social entre outras. 

En definitiva o obxectivo é lograr o equilibrio entre a austeridade o impulso da recuperación económica e o benestar. Detrás destas cifras está o esforzo de toda a sociedade española, a desaparición das subidas de impostos, e o final da destrución de emprego e a creación de emprego neto no 2014. 

Son tamén os orzamentos de Rajoy, ao que define Arcadi Espada como místico da política que vive do realismo e non do espectáculo. 

Con R de Recuperación e malia os especialistas en presupostos espectáculo que nos levaron ao abismo, deixaremos atrás esta maldita crise e recuperaremos a confianza en nós mesmos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Como el cristal

Son muchas las cosas que se han dicho y hemos escuchado estos últimos meses acerca de la necesidad de hacer lo más transparente posible el funcionamiento de las administraciones, los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones empresariales, la Casa Real, el Banco de España…

Con la aprobación en el Congreso de los Diputados del Proyecto de ley de transparencia la pasada semana, acceso a la información pública y buen gobierno, se ha dado un paso muy importante para la regeneración democrática, al obligar a todas ellas a ser totalmente transparentes al control de los demás.

Todos somos conocedores de que en España existe un sentimiento muy generalizado entre los ciudadanos de que la corrupción resulta impune, sentimiento que está produciendo un enorme daño a nuestra democracia. Para combatirlo y ganarlo, se necesitan actitudes limpias, políticos concienciados y leyes como ésta que pretenden combatir este sentimiento.

Los ciudadanos saben que ante la posibilidad de que alguien se corrompa, todos los partidos son capaces de lo mejor y de lo peor de sí mismos, y por eso ha llegado el momento de dejar de echarnos la corrupción a la cara unos a otros, y todos juntos afrontar este grave problema. Con la ley de transparencia aprobada, los españoles podrán controlar, entre otras cosas, a nuestros partidos políticos, y permitirá que el derecho de acceso a la información quede más protegido que muchos de nuestros derechos fundamentales.

Aunque pueda parecer incomprensible, hay partidos, como el socialista, principal en la oposición y hasta hace poco responsable del gobierno, que se opusieron a la aprobación de la ley de transparencia. No entraré en sus argumentaciones, pero sí les digo que ante un paso como el dado, paso que nunca dieron otros gobiernos, al decantarse por el “No”, se colocan del lado de la oscuridad, nos dicen que no están por la claridad, quieren que la Administración pública española se quede en las tinieblas de toda la vida.

Ha llegado el momento de unirse en la lucha contra la corrupción en lugar de que se pueda pensar que algunos prefieren que la corrupción siga presente con tal de que sólo afecte al rival político. Sería un grave error que nuestra sociedad no está dispuesta a perdonar.

La única organización no gubernamental a nivel mundial dedicada a combatir la corrupción, Transparencia Internacional, ha dicho que con esta ley de transparencia la Administración pública española se convierte en cristal. 

Si ya nos hemos dado el instrumento, ahora es el turno de toda la sociedad para, utilizándolo, hacer más diáfana nuestra democracia, y con ello, hacerla más fuerte. Cuidémosla como al buen cristal y seamos capaces de transformar su opacidad en transparencia y brillo.



Como o cristal

Son moitas as cousas que se dixeron e escoitamos estes últimos meses achega da necesidade de facer o máis transparente posible o funcionamento das administracións, os partidos políticos, os sindicatos, as organizacións empresariais, a Casa Real, o Banco de España…

Coa aprobación no Congreso dos Deputados do Proxecto de lei de transparencia a pasada semana, acceso á información pública e bo goberno, deuse un paso moi importante para a rexeneración democrática, ao obrigar a todas elas a ser totalmente transparentes ao control dos demais.

Todos somos coñecedores de que en España existe un sentimento moi xeneralizado entre os cidadáns de que a corrupción resulta impune, sentimento que está producindo un enorme dano á nosa democracia. Para combatelo e gañalo, necesítanse actitudes limpas, políticos concienciados e leis como esta que pretenden combater este sentimento.

Os cidadáns saben que ante a posibilidade de que alguén se corrompa, todos os partidos son capaces do mellor e do peor de si mesmos, e por iso chegou o momento de deixar de botarnos a corrupción á cara uns a outros, e todos xuntos afrontar este grave problema. Coa lei de transparencia aprobada, os españois poderán controlar, entre outras cousas, aos nosos partidos políticos, e permitirá que o dereito de acceso á información quede máis protexido que moitos dos nosos dereitos fundamentais.

Aínda que poida parecer incomprensible, hai partidos, como o socialista, principal na oposición e ata hai pouco responsable do goberno, que se opuxeron á aprobación da lei de transparencia. Non entrarei nos seus argumentacións, pero si lles digo que ante un paso como o dado, paso que nunca deron outros gobernos, ao decantarse polo “Non”, colócanse ao lado da escuridade, dinnos que non están pola claridade, queren que a Administración pública española quédese nas tebras de toda a vida.

chegou o momento de unirse na loita contra a corrupción en lugar de que se poida pensar que algúns prefiren que a corrupción siga presente con tal de que só afecte ao rival político. Sería un grave erro que a nosa sociedade non está disposta a perdoar.

A única organización non gobernamental a nivel mundial dedicada a combater a corrupción, Transparencia Internacional, dixo que con esta lei de transparencia a Administración pública española convértese en cristal. 

Si xa nos demos o instrumento, agora é a quenda de toda a sociedade para, utilizándoo, facer máis diáfana nosa democracia, e con iso, facela máis forte. Coidémola como ao bo cristal e sexamos capaces de transformar o seu opacidade en transparencia e brillo.

martes, 3 de septiembre de 2013

Hormigón ecológico

Tiene gracia que llenar una bahía como la de Algeciras de grandes bloques de hormigón, con sus correspondientes hierros sobresaliendo, pueda justificarse en base a motivos medioambientales o de protección de recursos pesqueros. Parece una broma pero no lo es. Hablamos de aguas en litigio y sometidas a negociaciones para que nuestros pesqueros puedan faenar allí como hicieron históricamente.

Nuestro gobierno ya presentó hace un mes una denuncia ante la Fiscalía de Medio Ambiente y ante la Comisión Europea. Se han vertido 70 grandes bloques de hormigón sin control, sin autorización y sin ningún tipo de estudio previo.

La primera consecuencia ha sido la destrucción de un caladero de pesca, de pesca legal. Además la zona en la que se han arrojado está a solo 200 metros de una Zona de Especial Conservación.

Si los argumentos de Gibraltar fuesen válidos desde el punto de vista medioambiental cualquiera podría hundir cualquier cosa en cualquier lugar del mar para crear un arrecife y considerarlo artificial. Este vertido lo que ha causado no es la protección del fondo marino como dicen, al contrario ha generado daños ambientales además de la destrucción de un caladero de pesca muy rico, y si no que se lo pregunten a las especies que viven en esas praderas marinas de sustrato blando y arenoso de poca profundidad, donde el único recurso es un banco marisquero.

Si la preocupación por el medio ambiente fuera sincera y creíble en el gobierno gibraltareño, éste podría empezar por actuar en las seis causas que sus informes científicos detectan como amenazas sobre el medio marino, y que están antes que la pesca comercial. Por ejemplo las gasolineras flotantes, el excesivo número de barcos que fondean en esas aguas, las especies invasoras, los desagües y vertidos incontrolados o los rellenos de tierra. Todas estas causas preocupan más a los científicos que redactaron el Informe por encargo del gobierno de Gibraltar, y por ello el Señor Picardo ha preferido ocuparse de proteger el medio ambiente atacando a los pesqueros españoles en lugar de atajar cualquiera de estas causas más preocupantes a ojos de los científicos.

Resulta curiosa esta sensibilidad medioambiental en quien está procediendo a rellenar espigones con piedras y arenas de lugares protegidos, al tiempo que invade y gana espacio al mar.

Cuando en una ocasión un brasileño me explicaba por qué en la playa de Río las olas hacían peligroso el baño, me decía que después de muchos rellenos en aquella zona, quitándole espacio al mar, “o mar pide o que é seu”

Aquí puede que el mar lo pida, pero entre tanto que sepan en Gibraltar que el gobierno de España ya lo está pidiendo, y que tras el chantaje a los pescadores sabemos que lo que realmente se esconde no es sensibilidad y respeto por el medioambiente, sino una tapadera al contrabando y a las empresas de apuestas on-line. Cuidado con el hormigón porque cuando toda esta farsa se termine, estos bloques de hormigón sí serán ecológicos, y se disolverán como azúcar.

Formigón ecolóxico

Ten graza que encher unha baía como a de Algeciras de grandes bloques de formigón, cos seus correspondentes ferros sobresaíndo, poida xustificarse en base a motivos medioambientales ou de protección de recursos pesqueiros. Parece unha broma pero non o é. Falamos de augas en litixio e sometidas a negociacións para que os nosos pesqueiros poidan faenar alí como fixeron históricamente.

O noso goberno xa presentou fai un mes unha denuncia ante a Fiscalía de Medio Ambiente e ante a Comisión Europea. Vertéronse 70 grandes bloques de formigón sen control, sen autorización e sen ningún tipo de estudo previo.

A primeira consecuencia foi a destrución dun caladoiro de pesca, de pesca legal. Ademais a zona na que se arroxaron está a só 200 metros dunha Zona de Especial Conservación.

Si os argumentos de Gibraltar fosen válidos desde o punto de vista medioambiental calquera podería afundir calquera cousa en calquera lugar do mar para crear un arrecife e consideralo artificial. Este vertido o que causou non é a protección do fondo mariño como din, ao contrario xerou danos ambientais ademais da destrución dun caladoiro de pesca moi rico, e si non que llo pregunten ás especies que viven nesas campos mariños de sustrato brando e areoso de pouca profundidade, onde o único recurso é un banco marisqueiro.

Si a preocupación polo medio ambiente fose sincera e crible no goberno gibraltareño, este podería empezar por actuar nas seis causas que os seus informes científicos detectan como ameazas sobre o medio mariño, e que están antes que a pesca comercial. Por exemplo as gasolineiras flotantes, o excesivo número de barcos que fondean nesas augas, as especies invasoras, os desagües e vertidos incontrolados ou os recheos de terra. Todas estas causas preocupan máis aos científicos que redactaron o Informe por encargo do goberno de Gibraltar, e por iso o Señor Picardo preferiu ocuparse de protexer o medio ambiente atacando aos pesqueiros españois en lugar de atallar calquera destas causas máis preocupantes a ollos dos científicos.

Resulta curiosa esta sensibilidade medioambiental en quen está procedendo a reencher espigóns con pedras e areas de lugares protexidos, á vez que invade e gaña espazo ao mar.

Cando nunha ocasión un brasileiro explicábame por que na praia de Río as olas facían perigoso o baño, dicíame que logo de moitos recheos naquela zona, quitándolle espazo ao mar, ?ou mar pide ou que é seu?

Aquí poida que o mar pídao, pero entre tanto que saiban en Gibraltar que o goberno de España xa o está pedindo, e que tralo chantaxe aos pescadores sabemos que o que realmente escóndese non é sensibilidade e respecto polo medioambente, senón unha tapadeira ao contrabando e ás empresas de apostas on-line. Coidado co formigón porque cando toda esta farsa termine, estes bloques de formigón si serán ecolóxicos, e disolveranse como azucre.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Al volante

Estamos en verano, muchos de vacaciones y las noticias sobre accidentes en operaciones de salida y regreso son actualidad. Reflexionando sobre estos temas aparcamos los problemas que han ocupado artículos anteriores. Hago muchos kilómetros al cabo del año y de ellos y las horas al volante, algunas lecciones he aprendido.

Siempre me gustó conducir y tengo a mis espaldas más de un millón de kilómetros. Pero también, y lo digo con absoluta seguridad, en poco se parecen las formas de conducción y de comportamiento de los años en que empezaba a conducir a los tiempos actuales. Sin entrar en las diferencias relacionadas con la evolución de las mecánicas y de la seguridad de los vehículos, ni tampoco de las características de las carreteras, hay algunos comportamientos actuales que me gustaría comentar.

Hoy es habitual que la mayoría de los vehículos que circulan por autovías y autopistas lo hagan a velocidades entorno a los 120 Km/h. También lo es que muchos conductores utilicemos los dispositivos de velocidad de crucero programada para no pasarnos de estos límites, siempre en condiciones de poca intensidad de tráfico. Pues bien, llama mucho la atención que cuando nos acercamos poco a poco a un vehículo e iniciamos la maniobra de adelantamiento, éste comienza a aumentar su velocidad, obligándonos a incrementar más la nuestra con el riesgo de rebasar los límites legales o a desistir de la maniobra y volver al carril derecho. ¿Será un acto reflejo o un comportamiento de la personalidad de muchos conductores?

También podemos preguntarnos por qué en las vías con tres o más carriles, especialmente en las entradas y salidas de las grandes ciudades, los carriles derechos están casi vacíos, por qué la mayoría de conductores ocupan los centrales o los situados a la izquierda, con el consiguiente peligro para la circulación.

Finalmente, y sólo por falta de espacio, recordar a todos aquellos que realizan conducción temeraria, se pegan a ti enviándote un mensaje de que apures o te empujo, adelantan por la derecha, o se cierran delante tuya una vez que te han rebasado, como queriéndote decir, mira que coche tengo o algo parecido.

Para mí todas estas y otras conductas similares al volante son propias de falta de educación vial y también de la otra, poca madurez, pero sobre todo irresponsabilidad y desdoblamiento de la personalidad en cuanto nos ponemos al volante.

Las campañas de concienciación de Tráfico son necesarias y han dado buenos resultados, pero posiblemente serían necesarias otras que pusieran en evidencia estas conductas. Seguramente si nos viésemos reflejados en un spot televisivo, seríamos capaces de identificarnos en alguna de estas situaciones y por consecuencia ruborizarnos de lo que consciente o inconscientemente hacemos con demasiada frecuencia. 

Al volante las tonterías se pagan, muchas veces con la propia vida, pero también con la de los demás. Mejorando el respeto y la educación en las carreteras también mejoramos nuestra sociedad.


Ao volante


Estamos no verán, moitos de vacacións e as noticias sobre accidentes en operacións saída e regreso son actualidade. Reflexionando sobre estes temas aparcamos os problemas que ocuparon artigos anteriores. Fago moitos quilómetros ao cabo do ano e deles e as horas ao volante, algunhas leccións apresas.

Sempre me gustou conducir e teño ás miñas costas mais dun millón de quilómetros. Pero tamén, e dígoo con absoluta seguridade, en pouco se parecen as formas de condución e de comportamento dos anos en que empezaba a conducir aos tempos actuais. Sen entrar nas diferenzas relacionadas coa evolución das mecánicas e da seguridade dos vehículos, nin tampouco das características das estradas, hai algúns comportamentos actuais que me gustaría comentar.

Hoxe é habitual que a maioría dos vehículos que circulan por autovías e autopistas fágano a velocidades contorna aos 120 Km./h. Tamén o é que moitos condutores utilicemos os dispositivos de velocidade de cruceiro programada para non pasarnos destes limites, sempre en condicións de pouca intensidade de tráfico. Pois ben, chama moito a atención que cando nos achegamos aos poucos a un vehículo e iniciamos a manobra de adiantamento, este comeza a aumentar a súa velocidade, obrigándonos a incrementar máis a nosa co risco de pasar os límites legais ou a desistir da manobra e volver ao carril dereito. Será un acto reflexo ou un comportamento da personalidade de moitos condutores?

Tamén podemos preguntarnos por que nas vías con tres ou mais carrís, especialmente nas entradas e saídas das grandes cidades, os car carrís dereitos están case baleiros, por que a maioría de condutores ocupan os centrais ou os situados á esquerda, co conseguinte perigo para a circulación.

Finalmente, e só por falta de espazo, recordar a todos aqueles que realizan condución temeraria, péganse a ti enviándoche unha mensaxe de que apures ou che empuxo, adiantan pola dereita, ou se pechan diante túa unha vez que che pasaron, como queréndoche dicir, mira que coche teño ou algo parecido.

Para min todas estas e outras condutas similares ao volante son propias de falta de educación vial e tamén da outra, pouca madurez, pero sobre todo irresponsabilidade e desdobramento da personalidade en canto nos poñemos ao volante.

As campañas de concienciación de Tráfico son necesarias e deron bos resultados, pero posiblemente serían necesarias outras que puxesen en evidencia estas condutas. Seguramente se nos vísemos reflectidos nun spot televisivo, seriamos capaces de identificarnos nalgunha destas situacións e a consecuencia ruborizarnos do que consciente ou inconscientemente facemos con demasiada frecuencia. 

Ao volante as tonterías páganse, moitas veces coa propia vida, pero tamén coa dos demais. Mellorando o respecto e a educación nas estradas tamén melloramos a nosa sociedade.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Así lo vi

Terminada la comparecencia del Presidente del Gobierno ante la representación de la soberanía popular, se producían las primeras reacciones. Para quien no lo siguió en directo es evidente que la opinión que se pudo formar dependerá en gran medida del medio de comunicación en el que tratara de ilustrarse. Los enfoques y puntos de vista fueron muy dispares.

Yo así lo vi. De todas las intervenciones que he tenido la oportunidad de escucharle a Rajoy, la del pasado día 1 fue sin duda la mejor, podría calificarse de maestra.

Rajoy argumentó y construyó su discurso en torno a la defensa de la razón, el Estado de Derecho que tenemos y la calidad de nuestra democracia.

Para muchos de los que sólo aspiran a cobrarse la cabeza del presidente, las explicaciones que éste pudiera dar eran lo de menos, porque lo único que le pedían era que se declarara culpable, sólo por el hecho de que algunos ya han decidido que lo es. Son personas que parecen saberlo y conocerlo todo de la vida de los demás, y cuando lo que les explican no coincide con lo que ellos piensan, con su versión, nada les vale. Únicamente la dimisión del presidente. A ellos Rajoy les dijo con meridiana claridad, que no se iba a declarar culpable porque no lo es, porque siempre ha cumplido sus obligaciones con Hacienda, porque nunca ha actuado contra la ética, porque no ha vulnerado el funcionamiento del Estado de Derecho como Presidente del Gobierno, porque no vino a la política a enriquecerse ya que tiene profesión y porque, y para mi muy importante, se considera una persona recta y honrada.

Deberíamos reconocer que en el momento actual, aunque puede que como en muchas otras ocasiones de nuestra historia, en España somos muy dados a creer a pies juntillas y de manera inmediata a quien lanza una acusación. Al que imputa le damos la razón y no se discute la denuncia. A los políticos de manera especial se les aplica el principio de culpabilidad y no el de presunción de inocencia, recordó Rajoy. Y añadía que en nuestra democracia la carga de la prueba corresponde al que acusa y nunca a su víctima.

Pero con ser suficientemente serio lo comentado, me pareció todavía más importante todo lo que se dijo sobre la utilización fraudulenta de los instrumentos que nos otorga nuestra Constitución, como el de la moción de censura. Con las especulaciones que esté utilizando el partido socialista en este terreno, Rajoy no pudo ser más claro. A ellos les preguntó por qué siembran incertidumbres dentro y fuera de España, por qué alientan la sospecha de la inestabilidad, por qué sabotean la confianza que nos ganamos en los mercados. Cuestiones muy serias que no admiten ligerezas, que no deberían entender de intereses partidistas. Y digo deberían, por que desgraciadamente a muchos les importa más su rentabilidad política personal que la estabilidad de su país.

Yo vi a un hombre recto frente a muchos oportunistas, pero sobre todo vi a un gobernante que pelea a diario, y su comparecencia fue otra prueba, para que los españoles confíen en que la política es limpia y honesta. Y en esa tarea muchos estaremos a su lado.


Así o vin

erminada a comparecencia do Presidente do Goberno ante a representación da soberanía popular, producíanse as primeiras reaccións. Para quen non o seguiu en directo é evidente que a opinión que se puido formar dependerá en gran medida do medio de comunicación no que tratase de ilustrarse. Os enfoques e puntos de vista foron moi dispares.

Eu así o vin. De todas as intervencións que hei ter a oportunidade de escoitarlle a Rajoy, a do pasado día 1 foi sen dúbida a mellor, podería cualificarse de mestra.

Rajoy argumentou e construíu o seu discurso en torno á defensa da razón, o Estado de Dereito que temos e a calidade da nosa democracia.

Para moitos dos que só aspiran a cobrarse a cabeza do presidente, as explicacións que este puidese dar eran o de menos, porque o único que lle pedían era que se declarase culpable, só polo feito de que algúns xa decidiron que o é. Son persoas que parecen sabelo e coñecelo todo da vida dos demais, e cando o que lles explican non coincide co que eles pensan, coa súa versión, nada lles vale. Unicamente a dimisión do presidente. A eles Rajoy díxolles con meridiana claridade, que non se ía a declarar culpable porque non o é, porque sempre cumpriu as súas obrigacións con Facenda, porque nunca actuou contra a ética, porque non vulnerou o funcionamento do Estado de Dereito como Presidente do Goberno, porque non veu á política a enriquecerse xa que ten profesión e porque, e para a miña moi importante, considérase unha persoa recta e honrada.

Deberiamos recoñecer que no momento actual, aínda que poida que como en moitas outras ocasións da nosa historia, en España somos moi dados a crer cos ollos pechados e de xeito inmediato a quen lanza unha acusación. Ao que imputa dámoslle a razón e non se discute a denuncia. Aos políticos de xeito especial aplícaselles o principio de culpabilidade e non o de presunción de inocencia, recordou Rajoy. E engadía que na nosa democracia a carga da proba corresponde ao que acusa e nunca á súa vítima.

Pero con ser suficientemente serio o comentado, pareceume aínda máis importante todo o que se dixo sobre a utilización fraudulenta dos instrumentos que nos outorga a nosa Constitución, como o da moción de censura. Coas especulacións que estea utilizando o partido socialista neste terreo, Rajoy non puido ser máis claro. A eles preguntoulles por que sementan incertezas dentro e fóra de España, por que alentan a sospeita da inestabilidade, por que sabotean a confianza que nos gañamos nos mercados. Cuestións moi serias que non admiten lixeirezas, que non deberían entender de intereses partidistas. E digo deberían, por que desgraciadamente a moitos lles importan máis as súas rendas políticas persoais que a estabilidade do seu país.

Eu vin a un home recto fronte a moitos oportunistas, pero sobre todo vin a un gobernante que pelexa a diario, e o seu comparecencia foi outra proba, para que os españois confíen en que a política é limpa e honesta. E nesa tarefa moitos estaremos ao seu lado.

miércoles, 24 de julio de 2013

Dando la cara

No corren buenos tiempos para hacerse entender. Flotan en el ambiente actitudes de rechazo generalizado hacia todo lo que huela a política, incluida la que se escribe en mayúsculas.

Dar explicaciones serias, ajustadas a la realidad, parece misión casi imposible, porque el interlocutor prefiere escuchar lo que quiere oír y no lo que necesita oír.

Hace pocos días tuve especial interés en participar en una reunión con representantes de la plataforma de afectados por preferentes en Lugo. Quería explicar a la cara el por qué de un voto, sin hacerlo a través de notas de prensa o entrevistas con desafortunados titulares periodísticos. 

Explicarse en temas tan complejos no resulta sencillo, y todavía menos si el interlocutor te percibe como parte de su problema y no de la solución. 

Este gobierno, el del Partido Popular, se encontró con un grave problema encima de la mesa y en vez de no hacer nada o echarle la culpa a los que lo habían creado por acción u omisión, tomó cartas en el asunto desde el primer momento para proteger a los ahorradores. Y lo hizo negociando y legislando.

Negociando con los socios europeos una ayuda al sistema financiero español para evitar su quiebra y con ella la de los millones de ahorradores y depositantes, incluidos los tenedores de productos de riesgo como las preferentes y las obligaciones subordinadas. Esta negociación tuvo su resultado positivo: España recibió un préstamo que permitió evitar esa quiebra. Las contrapartidas vienen impuestas y son de obligado cumplimiento en el marco de las ayudas de estado fijadas por la Comisión de la Competencia europea. Y entre esas condiciones, fijadas desde 2006, está la de repercutir una parte de la deuda entre los poseedores de estos productos, fuesen o no engañados o estafados, ya que esa cuestión no la decide un gobierno sino los tribunales de justicia.

Legislando para que nunca más puedan comercializarse estos productos como se colocaron especialmente entre 2008 y 2009. Impulsando mecanismos de arbitraje y creando instrumentos para dar liquidez a los poseedores de estos productos, compatibles con la vía judicial, donde cualquiera que demuestre su engaño ha recuperado o recuperará el 100% de su dinero. 

El pecado que hemos cometido algunos ha sido apoyar estas medidas, y por ello, con protestas ante nuestros domicilios, nos vemos insultados y señalados. Porque imputarte el robo de los ahorros de muchos de tus vecinos es llamarte ladrón y manifestarse reiteradamente ante la puerta de tu casa es señalarte ante los demás como culpable.

A pesar de todo, mis sentimientos están con quienes sufren el problema, y mi conducta política y personal irá en apoyo a las necesarias soluciones, aunque en estos momentos me pase factura. Pero también les digo que no se fíen en exceso de los que, por un rédito inmediato, o por quitarse de en medio un problema, visten hoy las camisetas de los afectados o apoyan cualquier texto que regale sus oídos. Muchos de ellos les darán la espalda en cuanto dejen de generar noticias.

Comprendo por lo que están pasando los afectados, lo vivo muy de cerca. Mi compromiso en política siempre ha sido velar por el interés general, y hasta la última resolución que voto persigue ese fin. Dando la cara.


Dando a cara

Non corren bos tempos para facerse entender. Flotan no ambiente actitudes de rexeitamento xeneralizado cara a todo o que cheire a política, incluída a que se escribe en maiúsculas.

Dar explicacións serias, axustadas á realidade, parece misión case imposible, porque o interlocutor prefire escoitar o que quere oír e non o que necesita oír.

Fai poucos días tiven especial interese en participar nunha reunión con representantes da plataforma de afectados por preferentes en Lugo. Quería explicar á cara o por que dun voto, sen facelo a través de notas de prensa ou entrevistas con desafortunados titulares xornalísticos. 

Explicarse en temas tan complexos non resulta sinxelo, e aínda menos si o interlocutor percíbeche como parte do seu problema e non da solución. 

Este goberno, o do Partido Popular, atopouse cun grave problema encima da mesa e no canto de non facer nada ou botarlle a culpa aos que o crearon por acción ou omisión, tomou cartas no asunto desde o primeiro momento para protexer aos aforradores. E fíxoo negociando e lexislando.

Negociando cos socios europeos unha axuda ao sistema financeiro español para evitar o seu creba e con ela a dos millóns de aforradores e depositantes, incluídos os tenedores de produtos de risco como as preferentes e as obrigacións subordinadas. Esta negociación tivo o seu resultado positivo: España recibiu un préstamo que permitiu evitar esa creba. As contrapartidas veñen impostas e son de obrigado cumprimento no marco das axudas de estado fixadas pola Comisión da Competencia europea. E entre esas condicións, fixadas desde 2006, está a de repercutir unha parte da débeda entre os posuidores destes produtos, fosen ou non enganados ou estafados, xa que esa cuestión non a decide un goberno senón os tribunais de xustiza.

Lexislando para que nunca máis poidan comercializarse estes produtos como se colocaron especialmente entre 2008 e 2009. Impulsando mecanismos de arbitraxe e creando instrumentos para dar liquidez aos posuidores destes produtos, compatibles coa vía xudicial, onde calquera que demostre o seu engano recuperou ou recuperará o 100% do seu diñeiro. 

O pecado que cometemos algúns foi apoiar estas medidas, e por iso, con protestas ante os nosos domicilios, vémonos insultados e sinalados. Porque imputarche o roubo dos aforros de moitos dos teus veciños é chamarte ladrón e manifestarse reiteradamente ante a porta da túa casa é sinalarte ante os demais como culpable.

Malia todo, os meus sentimentos están con quen sofren o problema, e a miña conduta política e persoal irá en apoio ás necesarias solucións, aínda que nestes momentos páseme factura. Pero tamén lles digo que non se fíen en exceso dos que, por un rédito inmediato, ou por quitarse do medio un problema, visten hoxe as camisetas dos afectados ou apoian calquera texto que regale os seus oídos. Moitos deles daranlles as costas en canto deixen de xerar noticias.

Comprendo polo que están pasando os afectados, o vivo moi de cerca. O meu compromiso en política sempre foi velar polo interese xeral, e ata a última resolución que voto persegue ese fin. Dando a cara.

miércoles, 10 de julio de 2013

Educar para el futuro

España ha tenido en los últimos años hasta cinco leyes de educación, todas ellas aprobadas por gobiernos socialistas. Tras analizar los “éxitos” alcanzados en estos años, nadie cuestiona la necesidad de realizar profundas reformas que mejoren la actual legislación educativa.

Entre los dramáticos logros de estas leyes se encuentran el abandono educativo a edades tempranas, en torno a un 25% frente al 13% de la Unión Europea (UE); las tasas de paro juvenil que afectan a más de la mitad de los jóvenes españoles con edades comprendidas entre 15 y 24 años, cuando en la UE son del 23%; el hecho de que sólo el 65% del total de la población comprendida entre los 25 y 35 años termina los estudios de secundaria, o el altísimo porcentaje de población que ni estudia ni trabaja, casi un 24%. Todavía podemos citar algunos más, como los resultados académicos de los alumnos de 15 años, que están por debajo de la media de la OCDE; que en formación en lenguas extrajeras ocupemos el 10º lugar de 14 países europeos; o la dispersión existente en cuanto a resultados académicos entre Comunidades Autónomas, donde España es el país con mayores diferencias dentro de la UE.

A la vista estos datos se hace imperiosa la reforma educativa, para corregir lo que está demostrado que no solamente funciona mal, sino que nos ha llevado a situaciones insostenibles que dejan sin opciones de futuro a nuestros jóvenes de hoy. 

No es verdad, como dicen algunos, que se pretenda destruir la escuela pública, porque los objetivos se dirigen a mejorar la calidad en todas las escuelas, sean públicas, privadas o concertadas. No es verdad que destruirá empleo entre los docentes, más bien lo contrario, ya que la implantación de la Ley requerirá más profesores, ni tampoco que pretenda segregar a los alumnos en función de su capacidad intelectual. Lo que realmente supone una autentica exclusión o segregación es la tasa de abandono educativo prematuro. Que una cuarta parte de nuestros jóvenes estén siendo excluidos por el actual sistema es más que una segregación o exclusión, es un drama.

¿Alguien cree que un sistema, una sociedad en la que el 57% de los menores de veinticinco años dentro de la población activa no pueden encontrar trabajo, puede calificarse como justo? ¿Lo es un sistema que permite que salgan una cuarta parte de sus integrantes sin las mínimas herramientas para desarrollarse adecuadamente en el campo profesional?

Por estas y otras razones, me gustaría que en la propuesta de reforma educativa, en la LOMCE, viésemos las herramientas para enfrentarnos a la dura realidad que reflejan las cifras, siguiendo los mecanismos utilizados con éxito por otros. 

Lo difícil será convertir los comportamientos demagógicos utilizados contra la nueva Ley en actitudes responsables y constructivas por parte de aquellos que, reconociendo el fracaso de sus proyectos, tienen ahora la oportunidad de contribuir a aprobar una ley de educación para el futuro.


Educar para o futuro

España tivo nos últimos anos ata cinco leis de educación, todas elas aprobadas por gobernos socialistas. Tras analizar os “éxitos” acadados nestes anos, ninguén cuestiona a necesidade de realizar profundas reformas que melloren a actual lexislación educativa.

Entre os dramáticos logros destas leis atópanse o abandono educativo a idades temperás, en torno a un 25% fronte ao 13% da Unión Europea (UE); as taxas de paro xuvenil que afectan a máis da metade dos mozos españois con idades comprendidas entre 15 e 24 anos, cando na UE son do 23%; o feito de que só o 65% do total da poboación comprendida entre os 25 e 35 anos termina os estudos de secundaria, ou o altísimo porcentaxe de poboación que nin estuda nin traballa, case un 24%. Aínda podemos citar algúns máis, como os resultados académicos dos alumnos de 15 anos, que están por baixo da media da OCDE; que en formación en linguas extraeses ocupemos o 10º lugar de 14 países europeos; ou a dispersión existente en canto a resultados académicos entre Comunidades Autónomas, onde España é o país con maiores diferenzas dentro da UE.

Á vista estes datos faise imperiosa a reforma educativa, para corrixir o que está demostrado que non soamente funciona mal, senón que nos levou a situacións insostibles que deixan sen opcións de futuro aos nosos mozos de hoxe.

Non é verdade, como din algúns, que se pretenda destruír a escola pública, porque os obxectivos diríxense a mellorar a calidade en todas as escolas, sexan públicas, privadas ou concertadas. Non é verdade que destruirá emprego entre os docentes, máis ben ao contrario, xa que a implantación da Lei requirirá máis profesores, nin tampouco que pretenda segregar aos alumnos en función da súa capacidade intelectual. O que realmente supón unha autentica exclusión ou segregación é a taxa de abandono educativo prematuro. Que unha cuarta parte dos nosos mozos estean sendo excluídos polo actual sistema é máis que unha segregación ou exclusión, é un drama.

Alguén cre que un sistema, unha sociedade na que o 57% dos menores de vinte e cinco anos dentro da poboación activa non poden atopar traballo, pode cualificarse como xusto? O é un sistema que permite que saian unha cuarta parte dos seus integrantes sen as mínimas ferramentas para desenvolverse adecuadamente no campo profesional?

Por estas e outras razóns, gustaríame que na proposta de reforma educativa, na LOMCE, vísemos as ferramentas para enfrontarnos á dura realidade que reflicten as cifras, seguindo os mecanismos utilizados con éxito por outros.

O difícil será converter os comportamentos demagóxicos utilizados contra a nova Lei en actitudes responsables e construtivas por parte daqueles que, recoñecendo o fracaso dos seus proxectos, teñen agora a oportunidade de contribuír a aprobar unha lei de educación para o futuro.

miércoles, 26 de junio de 2013

Privilegios

Como vocal de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad desde que llegué al Congreso, he tenido múltiples ocasiones de conocer y escuchar a personas que representan a colectivos afectados por muy diversas formas de discapacidad o de enfermedades calificadas como raras. Me han regalado experiencias como pocas en esta vida, vivencias enriquecedoras y cargadas de humanidad de la auténtica.

La semana pasada tuve la oportunidad de realizar una visita al Hospital Nacional de Parapléjicos en Toledo acompañado por otros compañeros pertenecientes a la Comisión y por los responsables de diferentes áreas de este centro hospitalario de referencia en España.

Con prudencia comencé la visita escuchando las cifras estadísticas, siempre frías y sobrecogedoras, comentarios positivos como la caída significativa en los últimos años de ingresos por accidentes de tráfico. Las campañas de la DGT y el carnet por puntos parecen ser la causa.

Me llamaron la atención las explicaciones sobre lo que se realiza en el laboratorio de biomecánica, el área de rehabilitación y la zona de investigación en médula espinal. También las actividades rehabilitadoras del gimnasio, o las plantas de hospitalización, con especial impacto en la infantil.

Cuando estás rodeado de personas y familiares cuyo sufrimiento y lucha son tan palpables algo especial se respira en el ambiente.

Si de algo no me olvidaré será de algunas de las caras y de las personas con las que pude intercambiar miradas o breves palabras. Allí el personal transmitía cariño, entrega y autentica vocación en dosis como casi nunca he visto. Vi pacientes que luchan por su recuperación, y cuidadores y familiares que dejaban escapar su emoción contenida ante las miradas de solidaridad y comprensión que nos cruzábamos.

Es en esos momentos y en las reflexiones que les siguen cuando somos conscientes de lo afortunados que somos los que no tenemos que luchar por vencer problemas de salud, por no tener a ningún hijo o ser querido en situaciones similares. Pero también por tener el privilegio de poder conocer cómo luchan unos y como se entregan profesionalmente otros. 

Soy un privilegiado por tener el honor y la responsabilidad de representar a miles de ciudadanos y por poder conocer y pelear por mejorar las condiciones de vida de, entre otros, los que luchan por volver a respirar por sí mismos. Eso es lo que me mueve y debe movernos a todos cuantos estamos vocacionalmente en el servicio público. 

No os equivoquéis cuando nos asignéis ciertos privilegios materiales, porque todos ellos son solo herramientas efímeras. Mi mayor privilegio es la capacidad de emocionarme y de sentirme útil a algunas personas, especialmente a las que más nos enseñan a valorar la vida.



Privilexios


Como vocal da Comisión para as Políticas Integrais da Discapacidade dende que cheguei ao Congreso, tiven múltiples ocasións de coñecer e escoitar a persoas que representan a colectivos afectados por moi diversas formas de discapacidade ou de enfermidades cualificadas como raras. Regaláronme experiencias como poucas nesta vida, vivencias enriquecedoras e cargadas de humanidade da auténtica.

A semana pasada tiven a oportunidade de realizar unha visita ao Hospital Nacional de Parapléxicos en Toledo acompañado por outros compañeiros pertencentes á Comisión e polos responsables de diferentes áreas deste centro hospitalario de referencia en España.

Con prudencia comecei a visita escoitando as cifras estatísticas, sempre frías e sobrecoxedoras, comentarios positivos como a caída significativa nos últimos anos de ingresos por accidentes de tráfico. As campañas da DGT e o carné por puntos parecen ser a causa.

Chamáronme a atención as explicacións sobre o que se realiza no laboratorio de biomecánica, a área de rehabilitación e a zona de investigación en medula espinal. Tamén as actividades rehabilitadoras do ximnasio, ou as plantas de hospitalización, con especial impacto na infantil.

Cando estás rodeado de persoas e familiares cuxo sufrimento e loita son tan palpables algo especial respírase no ambiente.

Si de algo non me esquecerei será dalgunhas das caras e das persoas coas que puiden intercambiar miradas ou breves palabras. Alí o persoal transmitía agarimo, entrega e autentica vocación en dose como case nunca vin. Vin pacientes que loitan pola súa recuperación, e coidadores e familiares que deixaban escapar a súa emoción contida ante as miradas de solidariedade e comprensión que nos cruzabamos.

É neses momentos e nas reflexións que lles seguen cando somos conscientes do afortunados que somos os que non temos que loitar por vencer problemas de saúde, por non ter a ningún fillo ou ser querido en situacións similares. Pero tamén por ter o privilexio de poder coñecer como loitan uns e como se entregan profesionalmente outros. 

Son un privilexiado por ter o honor e a responsabilidade de representar a miles de cidadáns e por poder coñecer e pelexar por mellorar as condicións de vida de, entre outros, os que loitan por volver respirar por si mesmos. Iso é o que me move e debe movernos a todos cantos estamos vocacionalmente no servizo público. 

Non vos equivoquedes cando nos asignedes certos privilexios materiais, porque todos eles son só ferramentas efémeras. O meu maior privilexio é a capacidade de emocionarme e de sentirme útil a algunhas persoas, especialmente ás que máis nos ensinan a valorar a vida.
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